En qué consiste la cadena de custodia de una prueba digital:
La cadena de custodia de una prueba digital es el procedimiento que permite de manera inequívoca conocer la identidad, integridad y autenticidad de los vestigios o indicios digitales relacionados con un acto delictivo, desde que son encontrados hasta que se aportan al proceso judicial como pruebas.
En la cadena de custodia se garantiza la idoneidad de los métodos aplicados para la sustracción de la evidencia electrónica. Así se garantiza su validez para utilizarla en un juicio. Para esto, es necesario que se eviten suplantaciones, modificaciones, alteraciones, adulteraciones o simplemente su destrucción.
La garantía de la cadena de custodia de las pruebas digitales será la que en muchas ocasiones, permita enjuiciar un delito por existir pruebas válidas para enjuiciarlo, y en muchos otros casos, el error en la preservación o que se hayan cometido errores en el tratamiento de las pruebas, dispositivos, ordenadores, teléfonos, memorias, discos duros, etc. permitirá que el abogado de la defensa (el investigado/a) se beneficie de estos errores para obtener una menor condena del delito, o incluso para pelear la absolución del investigado.
Es altamente recomendable que el abogado que trabaja en el proceso penal donde hay pruebas digitales y tecnológicas, tenga conocimiento y experiencia en el tratamiento de este tipo de pruebas y la regulación en la Ley, para así garantizar un servicio serio, profesional y seguro para su cliente (ya sea investigado o víctima).
Jurisprudencia sobre lo que es la cadena de custodia:
La Sentencia del Tribunal Supremo (Sala de lo Penal) 208/2014, de 10 de marzo de 2014 considera que: «Se viene entendiendo por la doctrina como «cadena de custodia», el conjunto de actos que tienen por objeto la recogida, el traslado y la conservación de los indicios o vestigios obtenidos en el curso de una investigación criminal, actos que deben cumplimentar una serie de requisitos con el fin de asegurar la autenticidad, inalterabilidad e indemnidad de las fuentes de prueba.»

¿Cómo se aporta una prueba digital?
La correcta aportación de material probatorio exige el aseguramiento y demostración de que todos los datos analizados son reales, contrastables y no han sido manipulados (en el sentido de no haber sito alterado maliciosamente). Es decir, debe existir una garantía de cadena de custodia y una seguridad de no manipulación posterior a la supuesta toma de datos.
La cadena de custodia de una prueba se define como el procedimiento controlado que se aplica a los indicios materiales relacionados con el acto investigado, desde su localización hasta su valoración, teniendo como fin no viciar el manejo que de ello se haga y evitar alteraciones, sustituciones, contaminaciones o destrucciones, recolectando la prueba, preservando con garantías, transportándose y custodiando hasta el final del proceso.
¿Qué valor tiene el código hash?
Dentro de la preservación de elementos y dispositivos digitales, cobra especial importancia las claves HASH, que es una huella digital que sirve para identificar el contenido de un fichero dentro de una secuencia de caracteres. Un código hash es el resultado de la aplicación de un algoritmo estándar, es decir, de un procedimiento matemático, a un conjunto de datos, que pueden estar contenidos en un fichero (como un documento o una fotografía), en una memoria USB, en un disco duro, etc.
La custodia de la prueba digital requiere un protocolo de adquisición y conservación muy específico:
- Identificación de la prueba o evidencia electrónica: recabar todos los datos para su identificación.
- Preservación de la prueba original. Gracias a la clonación podemos trabajar con las pruebas sin alterarlas, de esta forma garantizamos su preservación. Siempre y cuando utilicemos un proceso de clonado específico.
- Análisis de las evidencias electrónicas para posteriormente realizar un informe.
- Presentación. Casi tan importante como el resultado obtenido en el análisis.



