La protección a una marca registrada con el Sistema de Madrid se extiende por un periodo inicial de 10 años contados a partir de la fecha en que se presenta la solicitud. Al finalizar este periodo, el titular tiene la opción de renovar la protección por periodos adicionales de 10 años, realizando el procedimiento correspondiente y abonando las tasas de renovación.
La renovación puede efectuarse de manera indefinida, siempre y cuando se cumplan los requerimientos establecidos y se mantenga el interés en preservar los derechos de la marca.
Este sistema facilita la gestión y el mantenimiento de registros marcarios a nivel internacional, permitiendo a los propietarios de marcas asegurar su protección en múltiples territorios mediante un único procedimiento administrativo ante la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI).



