Licencias de derechos de autor en Internet: cómo usar y autorizar contenidos legalmente

Encontrar una fotografía en Google, un vídeo en YouTube, una canción en una plataforma, una ilustración en redes sociales o un texto publicado en una web no significa que pueda reutilizarse libremente.

En Internet conviven contenidos sujetos a licencias muy diferentes: licencias negociadas directamente con el titular, licencias Creative Commons, bancos de imágenes o música, licencias de software, términos de uso de plataformas y contenidos para los que no se ha concedido ninguna autorización adicional.

La pregunta correcta no es solo si una obra “tiene copyright”. Hay que determinar quién es titular de los derechos, qué licencia existe, qué usos permite, para qué finalidad, durante cuánto tiempo y bajo qué condiciones.

En esta guía explico cómo funcionan las licencias de derechos de autor en Internet y qué conviene comprobar tanto si quieres utilizar una obra ajena como si quieres autorizar el uso de una obra propia.

Si necesitas redactar, revisar o negociar una licencia o una cesión para un proyecto concreto, la página principal relacionada es Contratos de cesión y licencia de derechos.

Qué es una licencia de derechos de autor en Internet

Una licencia permite al titular de determinados derechos autorizar a otra persona o empresa a utilizar una obra bajo unas condiciones concretas.

Cuando hablamos de “licencia online” no nos referimos a una categoría jurídica autónoma creada por la Ley de Propiedad Intelectual. Utilizo la expresión en sentido práctico para referirme a autorizaciones o licencias que regulan la utilización de obras y contenidos en entornos digitales.

Por ejemplo, una licencia puede permitir:

  • reproducir una fotografía en una página web;
  • utilizar una canción en determinados vídeos;
  • incorporar una ilustración a una campaña publicitaria;
  • publicar un contenido en redes sociales;
  • distribuir determinados materiales digitales;
  • adaptar o transformar una obra;
  • utilizar software bajo unas condiciones determinadas;
  • explotar una obra únicamente en ciertos territorios o durante un periodo concreto.

La autorización puede ser gratuita o remunerada y puede ser muy amplia o extraordinariamente limitada.

Por eso, decir simplemente “tengo licencia” aporta poca información si no sabemos qué derechos y usos comprende realmente esa licencia.

Qué derechos necesitas para utilizar una obra

El artículo 17 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual reconoce al autor, entre otros, los derechos exclusivos de reproducción, distribución, comunicación pública y transformación.

Como regla general, esos actos requieren autorización del titular salvo que concurra alguno de los límites establecidos legalmente.

Esto significa que una licencia debería analizarse en función del uso real que vas a realizar.

Qué quieres hacer Qué conviene comprobar
Copiar una obra o incorporarla a otro contenido Si la reproducción está autorizada
Publicarla en una web o plataforma Si el uso concreto y el canal están autorizados
Distribuir copias Alcance del derecho de distribución
Modificar, adaptar o traducir Si se permite la transformación
Utilizarla en publicidad Si se permiten usos comerciales o promocionales
Entregarla a clientes o terceros Si existe derecho de sublicencia o reutilización

Fuente legal: artículo 17 del Texto Refundido de la Ley de Propiedad Intelectual.

Licencia y cesión de derechos no son exactamente lo mismo

En la práctica contractual es importante diferenciar entre una licencia o autorización de uso y una cesión de derechos.

Figura Función habitual
Licencia o autorización El titular normalmente conserva sus derechos y permite determinados usos a un tercero bajo unas condiciones.
Cesión Se transmiten determinados derechos de explotación dentro de los límites establecidos en el contrato y en la Ley.

La diferencia puede ser decisiva.

Una empresa puede necesitar simplemente una licencia para utilizar una fotografía durante una campaña. En cambio, puede querer adquirir determinados derechos sobre el software, vídeos o materiales creados específicamente para su negocio.

La Ley de Propiedad Intelectual establece además reglas específicas para la transmisión de derechos. Entre otras cuestiones, el artículo 43 limita la cesión a los derechos, modalidades de explotación, duración y territorio previstos, y el artículo 45 exige formalización escrita de la cesión.

La exclusividad tampoco debería darse por supuesta: cuando existe una cesión exclusiva debe otorgarse expresamente con ese carácter.

Si quieres profundizar en esta diferencia puedes consultar qué es una cesión de derechos de propiedad intelectual y cómo funciona.

Vídeo: cómo funciona una licencia de derechos de autor

En este vídeo explico qué implica conceder una licencia, qué condiciones deberían delimitarse y por qué elementos como duración, territorio, usos autorizados o remuneración pueden cambiar por completo el alcance de la autorización.

Ver en YouTube: Cómo Funciona una Licencia de Derechos de Autor (y Por Qué importa)

Tipos de licencias que puedes encontrar en Internet

No existe una única “licencia online”. La autorización puede proceder de sistemas y relaciones jurídicas muy distintas.

1. Licencias negociadas directamente con el titular

Son habituales cuando una empresa, creador, agencia, productora, fotógrafo, músico, desarrollador o editorial autoriza a un tercero a utilizar una obra bajo unas condiciones pactadas.

Estas licencias pueden regular específicamente:

  • qué obra se autoriza;
  • qué derechos pueden ejercerse;
  • qué usos están permitidos;
  • qué plataformas o soportes pueden utilizarse;
  • duración;
  • territorio;
  • precio o royalties;
  • exclusividad;
  • modificaciones;
  • atribución;
  • sublicencias;
  • publicidad;
  • uso por clientes, filiales o colaboradores.

2. Licencias Creative Commons

Creative Commons proporciona licencias estandarizadas que permiten a los titulares comunicar anticipadamente qué reutilizaciones permiten sin tener que negociar individualmente cada autorización.

No existe una única licencia Creative Commons. Actualmente existen seis licencias principales, con grados de apertura diferentes.

Licencia Uso comercial Adaptaciones Condición principal
CC BY Sí Sí Atribución
CC BY-SA Sí Sí Atribución y compartir adaptaciones bajo los mismos términos
CC BY-ND Sí No para redistribuir versiones adaptadas Atribución y respeto de la restricción ND
CC BY-NC No Sí Atribución y uso no comercial
CC BY-NC-SA No Sí Atribución, uso no comercial y compartir bajo los mismos términos
CC BY-NC-ND No No para redistribuir versiones adaptadas Atribución, uso no comercial y sin distribución de adaptaciones

Antes de reutilizar una obra bajo Creative Commons conviene comprobar qué licencia concreta tiene. “Tiene Creative Commons” no es suficiente para saber si puedes modificarla o utilizarla comercialmente.

Fuente oficial: Creative Commons — The CC Licenses.

3. Bancos de imágenes, música, vídeo y otros contenidos

Cuando compras o descargas una fotografía, canción, vídeo, plantilla, tipografía o recurso en una plataforma especializada, normalmente no estás adquiriendo automáticamente los derechos de autor sobre la obra.

Lo habitual es que obtengas una licencia de uso sometida a los términos del proveedor.

Hay que comprobar, entre otras cuestiones:

  • si permite uso comercial;
  • si permite publicidad de pago;
  • si puede utilizarse para productos destinados a la venta;
  • si puede modificarse;
  • si puede utilizarse por un cliente;
  • si existe límite de reproducciones o audiencia;
  • si la licencia continúa cuando termina una suscripción;
  • si existen restricciones según plataforma o formato.

Recomiendo conservar la factura, justificante de descarga, URL y versión de las condiciones que estaban vigentes cuando se obtuvo la licencia.

4. Licencias y condiciones de plataformas

También hay que distinguir entre una licencia del titular y los permisos que derivan de las condiciones de una plataforma.

Subir contenido a YouTube, Instagram, TikTok u otra plataforma normalmente implica otorgar determinados permisos a la propia plataforma conforme a sus términos de servicio.

Eso no significa necesariamente que cualquier usuario adquiera una licencia general para descargar el contenido y utilizarlo fuera de las funcionalidades permitidas por la plataforma.

Por ejemplo, las condiciones de YouTube distinguen entre la licencia concedida a YouTube y determinados usos permitidos a otros usuarios a través de las funciones del propio servicio, como la reproducción o el reproductor insertable.

Fuente oficial: Términos del Servicio de YouTube.

Que una obra esté en Internet no significa que sea de libre uso

Éste es uno de los errores más frecuentes.

No puedes concluir que una obra es reutilizable simplemente porque:

  • aparece en Google Imágenes;
  • está publicada en Instagram;
  • puede descargarse técnicamente;
  • no incluye un símbolo ©;
  • no tiene marca de agua;
  • otras personas también la están utilizando;
  • puedes compartir su URL;
  • el autor no ha bloqueado la descarga.

Lo relevante es determinar si existe una autorización, licencia, límite legal o cualquier otra base que permita el uso concreto que pretendes realizar.

Citar al autor no sustituye la licencia

Otro error habitual consiste en pensar que basta con indicar quién es el creador.

Atribuir una obra y tener autorización para utilizarla son cuestiones distintas.

Puede existir obligación de atribución y, al mismo tiempo, ser necesaria una licencia.

Por ejemplo, escribir debajo de una fotografía “Foto: nombre del fotógrafo” no permite automáticamente reproducirla en una web comercial si el fotógrafo nunca autorizó ese uso.

Lo mismo puede suceder con:

  • música utilizada en vídeos;
  • ilustraciones;
  • fragmentos audiovisuales;
  • textos;
  • fotografías;
  • materiales formativos;
  • creatividades publicitarias.

Qué debes revisar antes de utilizar contenido de terceros

Antes de incorporar una obra ajena a un proyecto, revisaría como mínimo estos puntos.

1. Quién concede la licencia

No basta con que alguien diga que puede autorizar el uso. Debe tener facultades suficientes sobre los derechos afectados.

2. Qué obra cubre exactamente

La autorización debe permitir identificar qué fotografía, canción, vídeo, diseño, software, texto o material está licenciado.

3. Qué usos están permitidos

Comprueba si permite reproducción, publicación, distribución, comunicación, adaptación, edición o transformación.

4. Si admite uso comercial

Esto es especialmente importante en anuncios, ecommerce, cursos, productos, patrocinios o contenidos monetizados.

5. En qué plataformas puede utilizarse

Una autorización para una web no debería interpretarse automáticamente como autorización para YouTube, campañas de Meta Ads, televisión, Amazon o productos físicos.

6. Cuánto dura

Comprueba si la licencia es temporal o indefinida y qué ocurre cuando termina.

7. En qué territorio

La explotación online puede tener alcance internacional. Un contrato pensado únicamente para España puede ser insuficiente para un negocio que vende globalmente.

8. Si permite modificaciones

Recortar, traducir, editar, sincronizar, remezclar o integrar una obra en otra creación puede requerir autorización específica.

9. Si puedes sublicenciarla

Es especialmente importante para agencias, productoras, empresas con filiales y profesionales que crean contenidos para clientes.

10. Qué prueba conservarás

Guarda contrato, factura, URL, condiciones aplicables, correos, justificantes de compra y cualquier documento que permita acreditar el alcance de la licencia.

Qué deberías regular si vas a licenciar tu propia obra

La perspectiva cambia cuando eres tú quien autoriza a otros a utilizar una obra.

Antes de conceder una licencia conviene decidir:

  • qué derechos quieres autorizar;
  • qué usos necesita realmente el licenciatario;
  • qué usos quieres reservarte;
  • si la licencia será exclusiva o no exclusiva;
  • duración;
  • territorio;
  • canales y plataformas;
  • posibilidad de modificar la obra;
  • atribución;
  • precio o royalties;
  • sublicencias;
  • uso publicitario;
  • causas de resolución;
  • consecuencias del incumplimiento.

Una licencia demasiado amplia puede hacer que el autor autorice más usos de los que pretendía. Una licencia demasiado estrecha puede impedir al cliente desarrollar el proyecto para el que contrató la obra.

Cuando existe valor económico relevante, múltiples canales, exclusividad, explotación internacional o sublicencias, conviene sustituir las fórmulas genéricas por un contrato adaptado.

En ese escenario, revisa la página principal sobre Contratos de cesión y licencia de derechos.

Qué ocurre si utilizas una obra fuera de los límites de la licencia

Tener una licencia no legitima cualquier utilización.

Puede existir un conflicto si, por ejemplo:

  • la licencia era únicamente no comercial y utilizas la obra en publicidad;
  • solo permitía uso web y la incorporas a productos físicos;
  • estaba limitada a España y explotas la obra internacionalmente;
  • prohibía modificaciones y creas una versión adaptada;
  • había finalizado el plazo;
  • la licencia era personal y la sublicencias a terceros;
  • utilizas una obra distinta de la autorizada.

En esos casos habrá que interpretar la licencia y determinar si el uso realizado excede el alcance autorizado.

Si ya existe un conflicto por explotación fuera de licencia, revisa Reclamación por uso no autorizado de obra.

Y si la utilización está publicada online y puede ser modificada o eliminada, puede ser conveniente conservar primero la evidencia. Consulta Prueba digital antes de reclamar una infracción.

Licencias de contenidos e inteligencia artificial

La utilización de inteligencia artificial añade nuevas preguntas a los contratos y licencias de contenidos.

No daría por supuesto que una autorización genérica para reproducir o publicar una obra resuelve automáticamente cuestiones como:

  • uso de contenidos como inputs;
  • incorporación a datasets;
  • entrenamiento o ajuste de sistemas;
  • generación de versiones o contenidos derivados;
  • explotación de outputs;
  • utilización de voz, imagen o elementos creativos identificables.

Cuando el proyecto afecta específicamente a copyright e inteligencia artificial, revisa Derechos de autor e inteligencia artificial.

Vídeo relacionado: cómo conseguir una cesión o autorización de copyright

En este vídeo explico, con ejemplos de explotación comercial de personajes y contenidos, algunos de los elementos que suelen negociarse al adquirir o autorizar derechos: producto, canal, territorio, duración, royalties y exclusividad.

Ver en YouTube: Cómo CONSEGUIR EL COPYRIGHT y la Cesión de Derechos de Autor

Preguntas frecuentes sobre licencias de derechos de autor en Internet

¿Todo lo que está publicado en Internet tiene derechos de autor?

Una obra original puede estar protegida desde su creación aunque se publique gratuitamente en Internet y aunque no incluya un aviso de copyright. Para reutilizarla habrá que comprobar si existe una licencia, autorización o límite legal aplicable.

¿Puedo utilizar una fotografía si cito al fotógrafo?

No necesariamente. Reconocer la autoría no sustituye la autorización para realizar un uso sometido a derechos de explotación.

¿Puedo utilizar comercialmente cualquier obra Creative Commons?

No. Depende de la licencia concreta. Las licencias que incorporan la condición NC restringen los usos comerciales, mientras que otras licencias Creative Commons sí los permiten bajo sus respectivas condiciones.

¿Puedo modificar una obra con licencia Creative Commons?

Depende de la licencia. Las variantes que incluyen ND restringen la distribución de materiales adaptados. Otras permiten adaptaciones, y las que incluyen SA exigen determinadas condiciones para compartirlas.

¿Comprar una fotografía o una canción significa que tengo sus derechos de autor?

No necesariamente. Habitualmente el pago concede una licencia determinada, no la titularidad de todos los derechos de explotación. Hay que revisar las condiciones aplicables.

¿Pagar a un diseñador, fotógrafo o músico significa que puedo usar su obra para cualquier cosa?

No necesariamente. El pago acredita una relación económica, pero el alcance de los derechos autorizados o transmitidos debe analizarse conforme al contrato y a la Ley de Propiedad Intelectual.

¿Subir una obra a YouTube permite que cualquiera la reutilice?

No de forma general. Las condiciones de YouTube regulan determinados permisos necesarios para el funcionamiento del servicio y para el uso de sus funciones, pero eso no equivale a una autorización ilimitada para explotar el contenido fuera de la plataforma.

¿Una licencia puede ser exclusiva?

Sí, dependiendo de la operación. Pero la exclusividad debe quedar correctamente definida y, cuando estamos ante una cesión exclusiva regulada por la Ley de Propiedad Intelectual, debe otorgarse expresamente con ese carácter.

¿Qué hago si las condiciones de una web han cambiado después de descargar el contenido?

Conviene conservar evidencia de las condiciones aplicables en el momento en que obtuviste la licencia: justificante de compra, fecha, URL, factura, email, captura o copia de los términos cuando resulte relevante.

¿Necesito un contrato específico si ya existe una licencia estándar?

No siempre. Una licencia estándar puede ser suficiente si cubre exactamente el uso que necesitas. Cuando hay exclusividad, modificaciones relevantes, sublicencias, explotación internacional, royalties, múltiples plataformas o un activo estratégico, suele ser necesario analizar un contrato específico.

Página principal sobre contratos y licencias

Esta guía explica cómo interpretar y utilizar licencias de derechos de autor en Internet.

Si necesitas redactar, revisar o negociar una licencia, adquirir derechos sobre una obra o definir contractualmente cómo puede explotarse un contenido, revisa la página principal:

Contratos de cesión y licencia de derechos.

Otros contenidos relacionados

Fuentes jurídicas y oficiales

5/5 - (2 votos)
avatar de autor
Pablo Maza Correa Abogado colegiado 6472 ICAIB
Abogado especialista en Propiedad Intelectual, Propiedad Industrial, Comercio Electrónico, Redes sociales y especialista en Delitos Informáticos. Es perito informático. Trabaja en España e internacionalmente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.