1. Introducción y Contexto general del caso
El caso Getty Images v. Stability AI enfrenta a un líder de la industria de banco de imágenes (Getty Images, junto con varias filiales y fotógrafos asociados como demandantes) contra la empresa de inteligencia artificial Stability AI, desarrolladora del modelo generativo de imágenes Stable Diffusion. Getty Images alegó que Stable Diffusion se entrenó usando millones de imágenes de su biblioteca (protegidas por derechos de autor) sin autorización, y que el modelo generaba imágenes sintéticas incorporando indebidamente marcas de agua de Getty (que reproducen sus marcas registradas). Sobre esta base, Getty presentó diversas pretensiones legales:
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Infracción de derechos de autor, incluyendo infracción primaria (por copiar obras protegidas al entrenar el modelo o en las imágenes generadas) e infracción secundaria (por importar, poseer o distribuir en el curso de negocios un artículo infractor, en este caso el modelo de IA) bajo la ley británica de derecho de autor Copyright, Designs and Patents Act 1988 (CDPA).
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Infracción de marca registrada, al generarse marcas de agua de Getty Images (sus logotipos “Getty Images” e “iStock”) en salidas de Stable Diffusion, lo que supuestamente vulnera las secciones 10(1), 10(2) y 10(3) de la Trade Marks Act 1994 (TMA).
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Passing off (una figura de common law equivalente a un falseamiento del origen comercial o competencia desleal por confusión), por la supuesta presentación engañosa de imágenes sintéticas como si provinieran de Getty debido a las marcas de agua generadas.
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Reclamaciones relativas a bases de datos (derecho sui generis sobre bases de datos) y cuestiones de licencias, argumentando que la extracción masiva de imágenes de la base de datos de Getty para entrenar el modelo infringió sus derechos de base de datos, y debatiendo si Getty tenía la titularidad/legitimación adecuada mediante licencias exclusivas para demandar por las obras usadas.
La sentencia de la High Court (Chancery Division), dictada por la Mrs Justice Joanna Smith DBE, aborda detalladamente cada pretensión. Es importante destacar que, durante el proceso, Getty Images acotó el alcance de su demanda: se abandonaron varias reclamaciones inicialmente planteadas. En particular, Getty renunció a la alegación de infracción directa de copyright por los actos de entrenamiento y desarrollo del modelo, al aceptarse que dicho entrenamiento ocurrió fuera del Reino Unido (fuera del alcance territorial de la CDPA). También desistió de la reclamación por infracción directa en las salidas generadas (“Outputs Claim”), dado que Stability AI bloqueó los comandos que producían las imágenes sintéticas presuntamente infractoras, con lo cual Getty ya había conseguido en la práctica el remedio que buscaba. Consecuentemente, y dada su dependencia de las anteriores, se retiró igualmente la demanda basada en el derecho sui generis de bases de datos, que alegaba extracción no autorizada de la base de datos de Getty. Tras este enfoque más limitado, el pleito se centró en tres cuestiones principales: (1) la infracción de marca registrada (y la acción alternativa de passing off), y (2) la infracción secundaria de copyright por la distribución del modelo en el Reino Unido.
A continuación analizamos cada uno de estos ejes –copyright, marcas (y passing off), y bases de datos/licencias– exponiendo los hechos controvertidos, la resolución de la jueza, los fundamentos jurídicos aplicados (con referencias a la legislación y jurisprudencia citadas) y la valoración de las pruebas documentales, testificales y periciales. Finalmente, examinamos la estrategia procesal seguida por cada parte (Getty Images y Stability AI), incluyendo decisiones tácticas sobre limitación de pretensiones, selección de testigos y planteamientos periciales, y cómo todo ello influyó en el resultado.
2. Infracción de Derechos de Autor bajo la CDPA 1988
2.1. Infracción primaria de copyright: entrenamiento y outputs del modelo
Hechos controvertidos:
Getty Images alegó que Stability AI copió una cantidad masiva de fotografías e ilustraciones de su biblioteca (obras en las que Getty o sus filiales ostentan derechos de autor, ya sea como titulares o licenciatarios exclusivos) para entrenar el algoritmo de Stable Diffusion. Esta etapa de “training” implicó descargar o extraer imágenes de los sitios web de Getty sin consentimiento, almacenándolas y utilizándolas como datos de entrenamiento. Tal reproducción no autorizada constituiría, de haberse realizado en el Reino Unido, una infracción directa de los derechos de autor de esas obras. Además, Getty insinuó que ciertas imágenes generadas por Stable Diffusion (outputs) podrían constituir reproducciones no autorizadas de obras concretas de Getty (por similitud sustancial con imágenes específicas de su catálogo).
Stability AI disputó estas alegaciones de varias formas: señaló que el entrenamiento del modelo ocurrió fuera del Reino Unido (principalmente en EE. UU. o en la nube), por lo que esos actos no infringirían la CDPA británica. Respecto a las salidas generadas, Stability negó que el modelo almacene o reproduzca obras protegidas de manera identificable; cualquier semejanza (como la aparición de una marca de agua de Getty) sería incidental o resultado del proceso algorítmico, no una copia deliberada de una obra entera. También argumentó que había tomado medidas para mitigar posibles coincidencias (por ejemplo, filtrando imágenes con marcas de agua en los datos de entrenamiento de versiones posteriores del modelo).
Resolución y fundamentos jurídicos:
La jueza Smith no llegó a pronunciarse sobre el fondo de la infracción primaria de copyright, porque –como se señaló– esa pretensión fue abandonada antes del juicio. Getty reconoció que no podía probar que los actos de entrenamiento/desarrollo ocurrieran en territorio británico, requisito para invocar la CDPA. Al aceptarse la falta de jurisdicción territorial sobre el entrenamiento, se retiró la llamada “Training and Development Claim” (reclamación por infracción en el entrenamiento). Igualmente, la supuesta infracción directa por las imágenes generadas (Outputs Claim) quedó moot porque Stability bloqueó los comandos/pedidos concretos que habían producido las imágenes infractoras exhibidas como ejemplo en el litigio, obteniendo Getty así la protección buscada sin necesidad de sentencia. La jueza tomó nota de que, en efecto, “los prompts que supuestamente se usaron para generar los ejemplos de imágenes infractoras… han sido bloqueados por Stability, de modo que el resarcimiento al que Getty Images habría tenido derecho… se ha logrado sustancialmente”, por lo que la reclamación de infracción por outputs fue abandonada. En consecuencia, no hubo un análisis judicial detallado sobre infracción primaria (p. ej. si entrenar una IA constituye copia sustancial de cada imagen, o si alguna imagen sintética replicó una fotografía entera).
No obstante, algunos hallazgos fácticos en la sentencia son relevantes para entender el trasfondo: quedó admitido en común que el entrenamiento de Stable Diffusion implicó la reproducción (mediante almacenamiento) de las obras con copyright de Getty en sistemas informáticos, es decir, sí hubo copia no autorizada de las imágenes en el proceso técnico de entrenamiento. La diferencia es que tales actos ocurrieron fuera del Reino Unido (principalmente en EE. UU.), escapando al alcance territorial de la CDPA británica. La jueza señala expresamente que ese reconocimiento (entrenamiento fuera del país) elimina la necesidad de analizar la infracción primaria: “no hay evidencia de que el entrenamiento y desarrollo del Modelo tuvieran lugar en el Reino Unido (por lo que lo que se ha llamado la ‘Training and Development Claim’ ha sido abandonada)”.
Asimismo, en cuanto a posibles outputs infractores, la decisión no contiene una evaluación jurídica porque, tras el bloqueo voluntario por Stability, Getty no continuó con esa reclamación. Podemos inferir que la corte consideró que Getty obtuvo ya su objetivo (impedir que el modelo generara ciertas imágenes), y procedió a concentrarse en las otras pretensiones.
En síntesis, no hubo determinación judicial sobre infracción directa de copyright por parte de Stable Diffusion en este caso. Queda implícita, eso sí, la postura legal de que si el entrenamiento no autorizado hubiera ocurrido en el Reino Unido, sí habría constituido infracción de los derechos de autor de Getty (al no existir en la ley británica una excepción amplia que permitiera la minería de datos con fines comerciales sin licencia). De hecho, al analizar la reclamación de infracción secundaria (infra), la jueza recalcó que estaba en común acuerdo que la creación de Stable Diffusion involucró copiar las obras de Getty (lo cual hubiera infringido copyright de haberse hecho localmente). Pero dado que esos actos no se juzgaron directamente, el caso no estableció jurisprudencia detallada sobre los límites del fair use o excepciones de minería de datos (TDM) en este contexto – un asunto debatido más bien en otros foros legislativos.
Pruebas y valoración:
Aunque la infracción primaria no se juzgó, Getty sí aportó pruebas para respaldar sus alegaciones fácticas de copia masiva. Por ejemplo, la testigo Heather Cameron (directora de gestión de riesgos legales en Getty) presentó análisis identificando imágenes de Getty localizadas en los conjuntos de datos LAION utilizados para entrenar Stable Diffusion. Según su testimonio, se invirtió esfuerzo en cruzar las obras con copyright de Getty con los datasets LAION, encontrando numerosas coincidencias (lo que sugería que el modelo fue entrenado con un gran número de imágenes de Getty). Sin embargo, Stability cuestionó la fiabilidad de ese análisis (por método estadístico, duplicados, etc.) e instó a que “no se le otorgase peso” a la cuantificación de Cameron. Dado que la reclamación principal de copia se retiró, estos datos no fueron decisivos en el fallo: de hecho, la jueza no realizó una determinación final sobre cuántas obras de Getty fueron usadas en el entrenamiento, considerando innecesario resolver ese punto para las decisiones pendientes. Efectivamente, en sus conclusiones indicó: “No realizo determinación alguna sobre el número de activos visuales u obras con copyright usadas en el entrenamiento de Stable Diffusion”.
En cuanto a imágenes generadas similares a las de Getty, Getty seleccionó 11 “Sample Works” (obras de muestra, A–K) para enfocar la prueba de infracción. Llamó a testificar a varios fotógrafos autores de esas obras (por ej., Thomas Barwick, Alberto Rodríguez, Alexander Livesey, Andreas Rentz, Gregory Shamus) para confirmar la creación original y licenciamiento de dichas fotos a Getty. Esto buscaba establecer claramente la existencia de copyright en esas imágenes y la titularidad/licencia exclusiva de Getty sobre ellas. No obstante, al desistirse la acusación de que alguna imagen sintética reprodujera sustancialmente esas obras, la relevancia de esta prueba fue menor en el veredicto final. Algunos de estos fotógrafos sirvieron más para acreditar la cadena de derechos (y eventualmente respaldar la reclamación de daños, mostrando la afectación a sus ingresos por la IA, aunque la sentencia sobre la responsabilidad no llegó a entrar en la cuantificación de daños). La jueza reconoció que varias declaraciones testificales de Getty acabaron siendo poco relevantes debido al “narrowing” (estrechamiento) del caso en el juicio.
En suma, la infracción primaria de copyright no fue decidida: Getty limitó su caso a los demás fundamentos, y la corte no sancionó a Stability AI por copia directa, principalmente por cuestiones jurisdiccionales y tácticas (lo cual no significa que la conducta de entrenamiento fuera lícita, sino que quedó fuera del alcance del tribunal en este proceso).
2.2. Infracción secundaria de copyright: importación/distribución del modelo como “copia infractora”
Hechos y cuestiones legales:
Pese a abandonar la infracción directa, Getty mantuvo la reclamación de infracción secundaria de copyright bajo las secciones 22 y 23 CDPA. En el derecho británico, la infracción secundaria se configura cuando alguien, sin licencia del titular, importa, posee, vende o distribuye en el curso de un negocio un artículo que es (y que sabe o tiene motivos para creer que es) una copia infractora de una obra protegida. Getty argumentó que el modelo Stable Diffusion (sus pesos entrenados) califica como tal “artículo infractor”: puesto que la creación del modelo implicó copiar ilícitamente miles de obras de Getty (lo que habría infringido copyright de haberse hecho en UK), el propio modelo sería una copia no autorizada derivada de esas obras. En concreto, Getty invocó la definición amplia de “infringing copy” del art. 27(3) CDPA, según la cual “un artículo es también una copia infractora si: (a) ha sido (o se propone que sea) importado al Reino Unido, y (b) si su fabricación en el Reino Unido habría constituido una infracción del copyright en la obra en cuestión…”. Dado que (por hipótesis) “la realización de los pesos del modelo habría constituido infracción si se hubiera llevado a cabo en el Reino Unido”, sostenían que el modelo encaja en esa definición.
Sobre esta base, Getty alegó dos actos secundarios de Stability: la importación del modelo al Reino Unido (p. ej. ponerlo a disposición para descarga por usuarios británicos) y su distribución comercial (a través de plataformas en línea como Hugging Face, GitHub, o su propio servicio “DreamStudio”), todo ello a sabiendas de que el modelo era infractor. Cabe destacar que Getty no afirmaba que el modelo contuviera literalmente archivos de imagen de Getty; reconocía que Stable Diffusion no almacena copias directas de las fotografías originales. Su tesis era más bien que la ley abarca copias indirectas cuyo proceso de creación estuvo viciado por infracción. En analogía, si alguien fabrica en el extranjero un libro pirata usando páginas copiadas sin permiso y luego importa ese libro al Reino Unido, ese libro es “copia infractora” aunque en suelo británico no se haya ejecutado la copia inicial. Getty invitaba al tribunal a aplicar ese principio a un modelo de IA: el “artículo” aquí es intangible (los datos/pesos del modelo), pero resultó de un proceso de optimización entrenando con imágenes de Getty copiadas sin licencia, por lo que debería considerarse ipso facto un artículo infractor.
Stability AI, por su parte, refutó enérgicamente esta interpretación “novel” del copyright. Planteó dos defensas legales principales:
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El modelo de IA no es un “artículo” en el sentido de la CDPA. Stability sostuvo que términos como article en las secciones 22–27 CDPA se refieren a objetos tangibles (libros, CDs, etc.), o a soportes físicos que contienen la obra copiada. Un modelo de IA distribuido digitalmente (un conjunto de parámetros numéricos) sería información intangible, no un artículo físico, por lo que quedaría fuera del alcance de esas secciones. Invocó la interpretación contextual y preparatoria de la ley (incluso referencias en Hansard, los debates parlamentarios) para argumentar que el legislador en 1988 no concibió incluir abstracciones como “modelos matemáticos” en la palabra article.
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Stable Diffusion no es una “copia infractora” de las imágenes. Stability subrayó que, tras el entrenamiento, el modelo no contiene las obras originales ni nada similar a una reproducción de ellas. Afirmó que “las copias de esas obras nunca estuvieron presentes dentro del Modelo” y que el modelo “nunca ha tenido la más mínima familiaridad con una obra con copyright UK” (haciendo hincapié en que las imágenes usadas provenían de la web global y se procesaron fuera del Reino Unido). Tildó de “exorbitante” la interpretación de Getty, pues extendería la noción de “copia infractora” a un objeto que en realidad no incorpora la expresión protegida – los pesos del modelo no son las fotos ni una parte sustancial reconocible de ellas, sino un resultado estadístico del proceso de aprendizaje. Según Stability, el art. 27(3) no fue pensado para crear una infracción global por un acto foráneo lícito allá (en EE. UU. arguían que el entrenamiento puede ser fair use) que “mancha” cualquier uso posterior del artículo resultante en el Reino Unido.
Además de estas cuestiones de interpretación, se presentaron disputas fácticas ligadas a la infracción secundaria: (i) ¿Fue efectivamente importado el modelo en el Reino Unido? Getty sostenía que sí, puesto que cualquier usuario británico podía descargarlo (y de hecho Getty argumentó que la mera descarga por un usuario equivale a una importación del modelo al país). Stability replicó que la descarga la realiza el usuario final, no Stability en sí, y que el modelo se publicó en plataformas en línea globales, de modo que no hubo un acto identificable de “traer” el modelo al Reino Unido por parte de la empresa. (ii) ¿Hubo “distribución en el curso de un negocio”? Getty apuntó a que Stability facilitó el modelo a través de Hugging Face y GitHub para usos no meramente privados (sirviendo a desarrolladores y clientes comerciales, integrándolo en su plataforma DreamStudio, etc.), lo cual constituye distribución comercial. Stability alegó que la primera versión (v1.4) de Stable Diffusion fue publicada por la Universidad LMU de Múnich (equipo CompVis) –no por Stability AI directamente–, intentando distanciarse especialmente de la versión 1.x inicial. De hecho, la jueza encontró más adelante que Stability no tuvo responsabilidad directa en la difusión de la versión 1.x a través de CompVis (no siendo publisher formal de ese repositorio). (iii) En cuanto al conocimiento (“knew or had reason to believe” que el artículo era infractor), Getty citó evidencia de que Stability sabía que en los datos de entrenamiento había contenidos de Getty (por ejemplo, comunicados internos donde ingenieros de Stability comentan la aparición de marcas “Getty” en imágenes generadas, deduciendo que el modelo estaba “acostumbrado a ver la marca de agua Getty en muchas imágenes”). Stability, por su parte, pudo alegar que confiaba en la legalidad del entrenamiento (p. ej. asumiendo que LAION filtró contenido protegido, o creyendo que regía el fair use estadounidense), y que no sabían con certeza que se infringían derechos británicos.
Decisión de la jueza:
Tras un análisis extensivo, la jueza desestimó la reclamación de infracción secundaria de copyright en contra de Stability AI. En su conclusión, dejó clara la razón fundamental: aunque aceptó que un “artículo” a efectos de la CDPA puede ser intangible, consideró que un modelo de IA como Stable Diffusion no califica como “copia infractora” de las obras de Getty, dado que no almacena ni reproduce las obras con copyright (ni lo ha hecho jamás). Este es un punto crucial. En palabras de la sentencia: “Aunque un ‘artículo’ puede ser un objeto intangible para los propósitos de la CDPA, un modelo de IA como Stable Diffusion que no almacena ni reproduce ninguna obra con copyright (y nunca lo ha hecho) no es una ‘copia infractora’, de modo que no hay infracción bajo las secciones 22 y 23 CDPA”.
Desglosando la resolución legal:
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La jueza efectivamente interpretó “article” en sentido amplio, contrariamente a lo que pretendía Stability. Si bien el fallo no reproduce todo el razonamiento en nuestras citas, del párrafo final se infiere que la corte rechazó la limitación propuesta por Stability de “artículo = objeto tangible”. De hecho, la propia formulación “un ‘artículo’ puede ser intangible” sugiere que examinó la cuestión y decidió que nada en la CDPA excluye copias digitales o intangibles del concepto de “article”. En la era digital, copias electrónicas (mp3, archivos de imágenes, software, etc.) han sido tratadas jurisprudencialmente como “artículos infractores” sin poseer corporalidad física, y la jueza siguió esa línea lógica. (Es decir, Stability no pudo escudarse en la intangibilidad del modelo; la ley de copyright sí alcanza a bienes intangibles distribuidos en línea).
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Sin embargo, Getty fracasó en establecer que el modelo en sí sea una “infringing copy” de sus obras. La clave aquí es la distinción entre resultado derivado vs. copia sustancial. La jueza se mostró convencida de que Stable Diffusion, tras el entrenamiento, no contiene las fotografías de Getty ni partes reconocibles de estas. No hay, por ejemplo, miniaturas embebidas, ni trozos de imagen guardados, ni posibilidad de reconstruir una foto original a partir de los pesos sin el input del usuario. En términos de copyright, el modelo no incorpora la “obra o una parte sustancial de ella” en forma fija, que es lo que tipificaría una copia infractora según el concepto tradicional. Por eso, aunque conceptualmente su “fabricación” implicó infracción (si se hubiera dado bajo CDPA), el producto final (los pesos) no es equiparable a un ejemplar no autorizado de las obras. En palabras de la sentencia, Stable Diffusion “no almacena ni reproduce ninguna obra con copyright (y nunca lo ha hecho)”, por lo que no puede considerarse una copia infractora.
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Dado este fallo nuclear (modelo no es copia infractora), todos los elementos adicionales de la infracción secundaria caen por defecto. Si el modelo no es una “copia infractora” según el art. 27(3), entonces su importación o distribución no vulnera las secciones 22/23. Por tanto, la jueza no necesitó decidir si Stability “importó” o no el modelo, ni si la descarga por usuarios cuenta como importación, ni evaluar detalladamente la scienter (conocimiento) de Stability. La reclamación entera quedó resuelta por la falta de infracción en el primer escalón (calidad de copia infractora).
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Aun así, la sentencia recoge ciertos apuntes. Por ejemplo, en relación con la versión 1.x del modelo, la jueza indicó que Stability no tuvo responsabilidad directa en su puesta a disposición inicial en las páginas de CompVis en GitHub/Hugging Face. Esto sugiere que, incluso si se hubiera considerado infractor el modelo, la responsabilidad de Stability por la distribución de la v1 habría sido cuestionable, dado que esa versión fue lanzada por terceros académicos. Adicionalmente, se discutió qué actos cuentan como “importación”: Getty sostenía que la acción de un usuario británico descargando el modelo equivalía a importarlo al Reino Unido, pero esta teoría de “importación por descarga” era novedosa. La jueza hizo referencia a este “Threshold issue” en el contexto de la infracción secundaria, señalando que Getty argumentaba que “la descarga del Modelo en el Reino Unido constituye importación”, lo cual implicaba que incluso el uso personal de un británico bajando el archivo pondría en juego la sección 22. Este planteamiento no tuvo que ser resuelto definitivamente, dada la decisión principal, pero indica la amplitud con que Getty quería aplicar la norma.
Fundamentos jurídicos y jurisprudencia:
Al ser una cuestión novedosa, la jueza se basó principalmente en la interpretación del texto legal de la CDPA. No había un precedente directo de un modelo de IA tratado como artículo infractor, por lo que la sentencia es de las primeras en abordar este tema. Se mencionó que en una etapa previa del litigio (enero de 2025), la jueza identificó formalmente la “Licensing Issue” y la interpretación de “article” como cuestiones a resolver, pero finalmente “rehusó decidir el punto” de la definición de artículo en aquella ocasión, dejándolo para el juicio completo. En el juicio, tras considerar argumentos de parte (incluyendo las referencias legislativas de Stability), la jueza interpretó la CDPA de forma tecnológicamente neutral: nada impide que un elemento intangible sea un “artículo”. Mencionó que la distinción entre infracción primaria y secundaria en la CDPA es que esta última se dirige a quienes comercializan con copias ilícitas, en vez de quienes realizan la reproducción inicial. Sin embargo, determinó que este modelo no es tal copia ilícita “en sí mismo”.
En otras palabras, si bien reconoció la importancia social y novedosa de las cuestiones (equilibrio entre proteger industrias creativas vs. fomentar IA), la resolución se inclinó por no extender el alcance del copyright más allá de sus principios tradicionales de fijación de la obra copiada en el objeto infractor. Getty no logró convencerla de dar ese “salto” conceptual (posiblemente viendo la peligrosidad de calificar meras utilidades derivadas de información como infracciones, cuando la ley suele requerir apropiación directa de la expresión original). La jueza concluye rotundamente que Getty no probó que Stable Diffusion contenga las obras o partes de ellas: por tanto, no es una copia de dichas obras y no activa la infracción secundaria.
Valoración de pruebas:
Para llegar a esta conclusión, la jueza se apoyó en la prueba pericial y técnica presentada por ambos lados. Dos expertos informáticos testificaron:
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Professor Hany Farid (por Getty), experto en ciencia de la computación de UC Berkeley especializado en análisis forense digital.
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Professor Thomas Brox (por Stability), profesor de visión artificial y reconocimiento de patrones en la Universidad de Friburgo, Alemania.
Ambos expertos acordaron en mucho (presentaron una declaración conjunta con amplios puntos de acuerdo técnico), lo que ayudó a la jueza a entender la naturaleza de un modelo de difusión latente. En esencia, coincidieron en que el modelo consiste en una matriz de pesos numéricos entrenados mediante exposición repetida a millones de imágenes, alterándose los pesos en el proceso. Estuvieron de acuerdo en que el modelo no guarda copias de las imágenes sino que aprende patrones estadísticos. El profesor Farid, en sus experimentos para Getty, logró provocar que el modelo generase algunas imágenes con las marcas de agua de Getty, pero aceptó bajo interrogatorio que ello se debió a prompts específicos (como usar descripciones sacadas de los pies de foto de Getty). El profesor Brox caracterizó estos experimentos como un “ataque adversarial” – estresar el modelo para exponer ese comportamiento poco común. Estas pruebas reforzaron la idea de que el modelo no reproduce normalmente las imágenes originales, salvo esas anomalías de marca de agua que no dejan de ser fragmentos insignificantes comparados con la foto entera. Ambos expertos confirmaron que, técnicamente, no es posible reconstruir una imagen original de Getty desde los pesos del modelo ni extraerla directamente del modelo sin proporcionar un prompt. Todo esto respaldó la conclusión de no-copia sustancial. La jueza valoró positivamente la actitud objetiva de Prof. Brox –quien respondió con franqueza incluso cuando sus respuestas podían favorecer a Getty–, calificando sus explicaciones de “directas, coherentes y técnicamente sólidas”. También apreció la honestidad de Farid al admitir limitaciones de sus experimentos. En definitiva, la prueba pericial fue clave para determinar la naturaleza del modelo y establecer que su contenido no es una reproducción de las obras originales, sino información derivada.
En cuanto a la prueba documental, Getty sacó a relucir comunicaciones internas de Stability que mostraban conciencia de la presencia de contenido Getty en los datos. Por ejemplo, un chat técnico de agosto de 2022 en el que un desarrollador comenta sorprendido: “El modelo está tan acostumbrado a ver la marca de agua de Getty en muchas imágenes que piensa que es un elemento apropiado a generar a veces…”. Esto evidenciaba que Stability sabía que su dataset incluía muchas imágenes con marca de agua Getty (y por ende, probablemente de Getty Images). La jueza, sin embargo, no tuvo que hacer inferencias adversas sobre esta base para la cuestión de conocimiento, dado que ya falló que no había copia infractora. (Aun así, tal evidencia pudo haber pesado si hubiese encontrado el modelo infractor: claramente Stability estaba al tanto del origen Getty de mucho contenido). Getty también criticó la ausencia en el juicio de ciertos testigos clave de Stability, como el CEO Mr. Mostaque o el ingeniero Mr. Vencu (encargado de infraestructura de entrenamiento), insinuando que su no comparecencia debía interpretarse negativamente (porque podrían haber corroborado el grado de copia y conocimiento). La jueza rechazó extraer inferencias negativas por ello, dado que Getty no demostró que tales testigos estuvieran disponibles ni qué información concreta habrían aportado que no estuviera ya en autos. En particular, Mostaque y Mason eran relevantes principalmente para la Training Claim ya abandonada, por lo que su testimonio se consideró prescindible.
Conclusión:
La reclamación de infracción secundaria de copyright fue desestimada en su totalidad. Esta sentencia sienta un precedente importante: confirma que un modelo de IA entrenado con obras protegidas no se considera automáticamente una “copia infractora” de esas obras bajo la ley británica, al menos mientras el modelo no contenga reproducciones identificables de las mismas. Deja la puerta abierta a que, en otras jurisdicciones o futuros casos (p. ej. si se hallara que un modelo memoriza y reimprime una imagen completa), pudiera argumentarse distinto. Pero en este caso, el diseño difuso de Stable Diffusion le salvó de ser tratado como contrabando de propiedad intelectual. En palabras de la conclusión judicial: “La demanda de infracción secundaria de Getty Images se desestima”, porque Stable Diffusion no es una copia ilícita de las fotografías de Getty.
3. Infracción de Marca registrada (Trade Marks Act 1994)
La siguiente gran cuestión es la alegada infracción de marcas registradas de Getty Images por parte de Stability AI. Getty posee marcas registradas sobre su nombre y logotipo “Getty Images”, así como sobre la marca “iStock” (su banco de imágenes de bajo coste). Un elemento distintivo del negocio de Getty es que en las imágenes de previsualización se inserta una marca de agua con el texto “Getty Images” o “iStock” sobre la foto, para desalentar usos sin licencia. Paradójicamente, esas marcas de agua (parte del branding de Getty) aparecieron en algunas imágenes generadas por Stable Diffusion. La demanda marcaria de Getty alegaba que Stability AI usó en el curso de su comercio un signo idéntico o similar a sus marcas al provocar que las salidas sintéticas incluyeran esos logotipos, infringiendo así varias disposiciones de la TMA.
Las disposiciones invocadas fueron:
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Sección 10(1) TMA: Uso en el curso de comercio de un signo idéntico a la marca, para productos/servicios idénticos a aquellos para los que la marca está registrada. Esta es infracción por uso de marca idéntica en identidad de productos (infracción “de doble identidad”).
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Sección 10(2) TMA: Uso de un signo idéntico o similar a la marca, para productos/servicios similares, cuando existe riesgo de confusión en el público (incluida la asociación). Aplica a casos de similitud que cause confusión del origen comercial.
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Sección 10(3) TMA: Uso de un signo idéntico o similar a una marca de renombre, para cualquier productos/servicios (no necesita ser mismo rubro), cuando dicho uso, sin justa causa, busca obtener una ventaja desleal de la reputación de la marca o resulta perjudicial para su carácter distintivo o reputación (dilution/tarnishment). Esto protege marcas famosas frente a usos que las exploten o degraden.
Getty alegó que la presencia de sus marcas (o versiones deformadas pero reconocibles de ellas) en imágenes generadas constituía uso de esas marcas en relación con los servicios comerciales de Stability, concretamente el servicio de generación de imágenes por IA que Stability ofrece (p. ej. vía su plataforma DreamStudio). Así, cuando Stable Diffusion genera una imagen con el texto “Getty Images” incrustado (imitando la marca de agua), Getty sostuvo que Stability está “afijando” la marca al producto que provee (la imagen sintética) y ofreciendo ese producto en comercio, cumpliéndose los elementos de infracción. Getty subrayó que si bien no cada imagen generada contiene la marca, sí demostraron ejemplos de que algunas lo hacen. Añadieron que los usuarios británicos habituales de Stable Diffusion pueden obtener dichas salidas (lo cual se discutió como “incidencia real en el Reino Unido”). Stability, por su lado, respondió que nunca usaron intencionalmente el logotipo de Getty; que cualquier aparición es incidental y obra del algoritmo respondiendo al prompt, no una acción deliberada de la empresa. Argumentaron que esto difícilmente califica como “uso de marca en el comercio” por Stability, ya que la empresa no coloca voluntariamente la marca en sus productos para indicar origen o promocionar algo. Además, insinuaron que la frecuencia de tales casos es minúscula o nula en uso normal, por lo que no habría un verdadero riesgo de confusión generalizada (de minimis). De hecho, Stability inicialmente no alegó formalmente la defensa “de minimis”, pero en juicio planteó que si los ejemplos eran extremadamente aislados, tal vez no ameritarían considerarse infracción. Getty replicó que la ley no prevé excusa de “infracción insignificante” salvo que la parte lo alegue, lo cual Stability no hizo, por lo que bastaba con probar un caso de uso infractor para establecer la violación.
Antes de entrar a cada apartado legal (10(1), 10(2), 10(3)), la jueza abordó una cuestión fáctica preliminar apodada “The Threshold Issue”: ¿se ha demostrado que, en la práctica, algún usuario en el Reino Unido obtuvo imágenes con la marca de agua generada por Stable Diffusion?. Esto era importante porque, si no, las infracciones alegadas serían totalmente hipotéticas. Getty aportó diversas pruebas: resultados de experimentos controlados realizados por su equipo (Fieldfisher y Prof. Farid) generando imágenes con distintos modelos y prompts, que mostraron marcas de agua en ciertos casos; además, recopilaron ejemplos de la comunidad en línea (posts en Reddit, Discord) donde usuarios compartieron imágenes con residuos de marcas en modelos v1 o v2. Stability cuestionó la representatividad de esos ejemplos, pero admitió en su defensa que “es posible” que salgan marcas de agua. La jueza, tras un análisis granular, concluyó que sí hubo evidencia suficiente de que usuarios en el Reino Unido generaron (o pudieron generar) imágenes con las marcas en al menos algunas versiones del modelo – aunque con diferencias según la versión:
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Para las versiones Stable Diffusion v1.x, encontró que mediante la plataforma DreamStudio (el servicio web oficial de Stability) y la API para desarrolladores (Developer Platform), se habían generado imágenes con las marcas de agua de Getty e iStock. Getty incluso identificó dos imágenes específicas: la llamada “Dreaming Image” y la “Spaceships Image”, que contenían claramente el texto iStock en la esquina, generadas con SD v1.2/v1.4. Stability no pudo refutar que esos ejemplos provinieran del uso real del modelo, y Getty demostró que fueron producidos en el Reino Unido (por empleados o testers localizados allí). Por tanto, para v1.x se consideró cumplido el “threshold” de existencia de uso infractor en UK.
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Para la versión v2.0/2.1, la evidencia fue más escasa. Stability introdujo filtros de datos para reducir la presencia de imágenes con marca de agua en el entrenamiento de v2 (p. ej. LAION aplicó un filtro que excluía imágenes con >50% probabilidad de contener watermark). Aún así, Getty logró un ejemplo llamativo: la “First Japanese Temple Garden Image” generada con v2.1, donde apareció un sello “Getty Images” (distorsionado pero legible). La jueza aceptó este ejemplo como prueba de que v2.x también podía generar la marca Getty. No obstante, destacó que no se sabía cuán frecuente era; Stability argumentó que la incidencia de watermarks en v2 era insignificante, pero la jueza notó que, aun si fuera rara, existió al menos ese caso (y Stability no formalizó la defensa de insignificancia). Por ende, consideró el “threshold” cumplido para v2.x respecto a la marca Getty (pero no encontró evidencia equivalente para la marca iStock en v2; al parecer, las salidas de v2 con marca iStock no se documentaron).
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Para las versiones más nuevas, SD XL (v3) y SD v1.6, la prueba no mostró ningún caso de marcas de agua generadas en uso real. Prof. Farid testificó que en sus experimentos con v1.6 y XL no logró producir marcas de agua salvo quizás casos aislados, corroborando que los modelos más recientes prácticamente eliminaron ese efecto. La jueza concluyó que “no hay evidencia alguna de un solo usuario en el Reino Unido que haya generado marcas de agua Getty o iStock usando SD XL o v1.6”, así que desechó la reclamación marcaria para esas versiones.
En suma, la acción de infracción de marca se centró en: (1) v1.x (especialmente cuando se accede vía la plataforma de Stability, o sea DreamStudio/API), y (2) v2.x, pero únicamente en lo referente a la marca “Getty Images” (porque la de iStock no se vio en v2). Con esa delimitación, la jueza procedió a analizar cada subtipo de infracción alegado:
3.1. Infracción conforme al art. 10(1) TMA – Signo idéntico para productos/servicios idénticos
El art. 10(1) prohíbe que un tercero use en comercio un signo idéntico a la marca registrada del demandante, en relación con productos o servicios idénticos a aquellos para los que la marca está registrada, sin consentimiento. Es una infracción de responsabilidad objetiva (no requiere probar confusión ni intención). En este caso, Getty tenía sus marcas registradas en clases relevantes (como servicios de banco de imágenes, distribución de fotografías digitales, etc., clases 9, 41, 42, etc. cubriendo imágenes descargables y servicios de base de datos de imágenes). Alegaban que Stability, al generar imágenes con exactamente “Getty Images” o “iStock” escrito, estaba usando un signo idéntico a sus marcas en el contexto de un servicio de generación de imágenes – servicio que consideran idéntico o muy cercano al negocio de Getty (ambos proveen imágenes al usuario).
Hechos controvertidos:
La primera cuestión fue si las marcas de agua aparecían de forma “idéntica”. Getty demostró con ejemplos que en v1.x surgían iStock watermarks prácticamente iguales al logo (mismo texto y estilo), y en v2.x un Getty Images watermark reconocible. Aunque a veces las letras podrían estar alteradas (p.ej. “Getty Image” sin la “s” o algún carácter difuso), Getty sostuvo que legalmente aun así se considera uso de signo idéntico si las diferencias son insignificantes y no alteran la impresión global. Stability quizás sugeriría que algunas salidas eran defectuosas (letras incompletas) y por tanto no idénticas, pero la jueza pareció aceptar que ejemplos como “Getty Images” superpuesto son sustancialmente idénticos a la marca. Otro punto debatido fue la naturaleza del “uso”: ¿quién usa la marca? Getty afirma que Stability la usó, porque su sistema la imprimió en la imagen ofrecida al usuario, lo que es parte de su servicio comercial (especialmente en DreamStudio, donde Stability opera la generación en la nube). Stability replicó que el usuario y su prompt desencadenan la salida; la empresa no promueve esa marca ni la utiliza como marca para sus propios productos – de hecho, es algo no intencionado. La jueza analizó jurisprudencia sobre qué constituye “uso en el curso de negocios”: se considera uso si el signo aparece en el producto o servicio entregado al consumidor de manera relacionada con la oferta comercial, aunque sea automáticamente. Aquí, dado que DreamStudio es un servicio comercial (con venta de créditos para generar imágenes), el hecho de que el resultado contenga la marca de Getty implica que Stability ha entregado un output que lleva la marca de un tercero. En ese sentido, hay jurisprudencia que dice que no importa que el uso no sea deliberado o no sea como marca, porque la infracción de 10(1) se configura con el simple hecho de “afixar” la marca ajena a un producto en curso comercial. De hecho, se citó que el propósito de la marca registrada es dar al propietario un área de uso exclusivo, sin importar el contexto más amplio mientras se cumplan los elementos.
La controversia principal recayó entonces en si los servicios eran idénticos. Getty argumentó que su marca “Getty Images” está registrada, entre otras cosas, para servicios de “proveer imágenes digitales, fotografías de stock mediante bases de datos en línea”, etc., y que lo que hace Stable Diffusion (dar al usuario imágenes a través de una plataforma online) es esencialmente lo mismo: desde la perspectiva del consumidor, ambas ofrecen imágenes digitales bajo demanda. Stability trató de diferenciarlos: Getty ofrece fotos reales de stock obtenidas de fotógrafos, mientras Stability ofrece imágenes sintéticas generadas por IA. Legalmente, sin embargo, si ambas se encuadran en la misma clase de servicio (suministro de imágenes), se consideraría idéntico o altamente similar. La jueza examinó las especificaciones registrales de las marcas de Getty: por ejemplo, la marca Getty Images incluía en su registro expresiones como “downloadable digital images… provided from databases or other online facilities”. Stability trató de argumentar que un modelo de IA no es una “base de datos” ni un banco de imágenes típico, pero Getty replicó que a efectos de cliente, usar Stable Diffusion mediante una plataforma es funcionalmente como acceder a un repositorio de imágenes (aunque se generen al instante). La jueza señaló que ciertamente un modelo de IA no es literalmente una base de datos, pero el registro de Getty abarca “facilidades provistas en redes informáticas para entregar imágenes”, y el servicio de Stability entra en esa descripción – al usuario se le proveen imágenes mediante un sistema online. Por tanto, juzgó que sí existe identidad o al menos una similitud muy próxima entre los servicios: ambos satisfacen la necesidad del público de obtener imágenes mediante una plataforma tecnológica.
Decisión 10(1): La jueza dictaminó que se había probado una infracción parcial bajo 10(1) TMA. En concreto, Stability infringió la marca “iStock” de Getty al generar imágenes con la marca de agua iStock en la versión 1.x vía DreamStudio/API. Esos casos constituyen uso de signo idéntico (“iStock”) para un servicio idéntico (suministro de imágenes digitales), cumpliendo todos los elementos. Por otro lado, en cuanto a la marca “Getty Images”, no se probó ningún caso de uso idéntico bajo 10(1) – ninguna imagen generada mostró la marca completa de forma claramente idéntica en las versiones relevantes. Por ello, la reclamación 10(1) sobre la marca Getty Images fue desestimada. Concretamente, la sentencia establece: “Getty Images tiene éxito respecto de las marcas iStock en imágenes con marca de agua generadas por usuarios de v1.x… se ha demostrado infracción de las marcas ISTOCK bajo el art. 10(1). Esta conclusión se basa específicamente en los ejemplos de marca de agua mostrados en la Dreaming Image y la Spaceships Image… Por el contrario, Getty Images fracasa respecto de marcas ‘Getty Images’ – no hay evidencia de infracción de las Getty Images Marks bajo el art. 10(1), y esa reclamación se desestima”.
En suma, 10(1) – doble identidad – se configuró solo para la marca iStock en la versión 1.x de Stable Diffusion. Cabe aclarar que la jueza destacó que no se sabe cuántas imágenes reales tuvieron ese problema (solo se presentaron los ejemplos), pero al ser casos reales o reproducibles, bastó jurídicamente.
Aquí puedes ver las imágenes que se han analizado en la sentencia:

Y aquí puedes ver las imágenes que se generaban con la misma marca de agua de Getty Images:
(Aquí tienes algunos de los ejemplos más representativos)



3.2. Infracción conforme al art. 10(2) TMA – Similitud que causa confusión
El art. 10(2) exige: uso de un signo idéntico o similar a la marca, sobre productos/servicios idénticos o similares, con posibilidad de confusión del público (incluida la posibilidad de asociación de que el producto provenga del titular de la marca). Este apartado cubre escenarios un poco más amplios que 10(1), permitiendo diferencias leves en el signo y sin requerir identidad absoluta en los productos, siempre que haya riesgo de confusión.
Hechos controvertidos:
Aquí Getty pudo apoyarse no solo en las apariciones exactas, sino también en aquellas imágenes donde las marcas de agua salían distorsionadas o parcialmente. Por ejemplo, algunas salidas podían mostrar solo “Getty” o “Images” o variantes con letras alteradas. Tales casos no infringen 10(1) (porque no son idénticos al signo registrado completo), pero pueden infringir 10(2) si son suficientemente similares. Getty argumentó que cualquier aparición de la palabra “Getty” en el contexto de una imagen bastaría para que un usuario medio la asocie con Getty Images – especialmente si aparece con tipografía/posición tipo marca de agua. Lo mismo con “iStock” o variaciones cercanas. Stability insistió en que, dado que los fenómenos eran raros, no había probabilidad de confusión generalizada; pero Getty replicó que no se requiere evidencia de confusión efectiva, basta la probabilidad en abstracto, y un solo uso con ese potencial ya vulnera el derecho exclusivo del titular. Otra discusión fue sobre quién es el público relevante: ¿el usuario técnico que genera la imagen (que seguramente sabe que la ha hecho una IA y no proviene realmente de Getty), o cualquier persona que vea posteriormente la imagen? Getty sostuvo que un receptor de una imagen con marca “Getty Images” incrustada podría asumir que es una fotografía licenciada de Getty, sobre todo si la ve fuera de contexto (ej. en redes sociales). Stability argumentó que el usuario generador no se confunde, y además en passing off (que es similar a confusión de origen) generalmente no se considera confusión de terceros tras la venta – aunque esto es más relevante al passing off que a la marca registrada. En marca registrada, la confusión posventa puede ser relevante si afecta la función de origen de la marca. La jueza notó, citando el caso Lidl v. Tesco (2023), que en passing off no cuenta la confusión post-venta salvo excepciones, pero eso no aplica igual a infracción marcaria.
Lo crucial fue determinar si las circunstancias del uso (una marca de agua semialeatoria en una imagen AI) podrían llevar a confusión sobre la procedencia de la imagen: por ejemplo, un usuario viendo la imagen podría pensar que fue distribuida por Getty o con su autorización, cuando no es así. Getty afirmó que sí, que ver “Getty Images” sugiere que la imagen es de su catálogo. Stability contrarrestó que, en la práctica, muchas de esas marcas de agua aparecían de forma defectuosa o en contenido extraño, por lo que el observador podría notar algo raro (por ejemplo, la imagen misma puede ser surrealista, o la marca de agua incompleta). También señalaron que en la interfaz DreamStudio, el usuario sabe que está usando Stable Diffusion, no Getty, y probablemente entienda que cualquier marca que aparezca es un artefacto. La jueza tuvo que evaluar la “global assessment”: similitud de signos, similitud de servicios, y contexto de uso, para decidir si existe riesgo de confusión.
Fundamentos jurídicos:
La sentencia recalcó que para 10(2) el estándar es la confusión en el consumidor medio que usa un nivel de atención pertinente. Se citó jurisprudencia, por ejemplo, Arnold LJ en Muzmatch sobre los condicionantes a probar: (i) uso en comercio, (ii) sin consentimiento, (iii) signo similar a la marca, (iv) productos/servicios idénticos o similares, (v) que el público pueda confundir o asociar el signo con la marca (los puntos (ii), (iv), (v) eran los disputados). La carga de demostrar la posible confusión recae en el demandante, pero puede inferirse de la naturaleza de los signos y servicios.
Decisión 10(2): La jueza falló que también hubo infracción bajo 10(2) TMA, de nuevo de forma limitada. En particular:
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Hubo infracción 10(2) respecto a las marcas iStock en v1.x (DreamStudio/API). Esto en realidad cubre lo mismo que 10(1) para iStock, pero la jueza lo reiteró bajo 10(2) quizás por completitud: la marca iStock apareció de forma idéntica o altamente similar (idéntica en los ejemplos presentados), en servicios idénticos, y obviamente generaría confusión (alguien viendo esas imágenes pensaría que son de iStock/Getty).
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Crucialmente, sí se encontró infracción 10(2) respecto a la marca “Getty Images” en la versión 2.x del modelo. Aquí la jueza se apoyó en el ejemplo de la imagen First Japanese Temple Garden de v2.1, donde salió un watermark “Getty Images” bastante reconocible. Aunque quizás el signo generado no era 100% perfecto, se consideró suficientemente similar. Los servicios eran similares (generación de imágenes vs. banco de imágenes). Y en cuanto a confusión: dado el renombre de Getty, ver “Getty Images” en una imagen llevaría al consumidor medio a creer que proviene del archivo de Getty o fue autorizada por Getty. La jueza, realizando la valoración global, concluyó que sí había probabilidad de confusión en esos casos, cumpliéndose 10(2). De nuevo, subrayó que es imposible saber cuántas imágenes v2.x reales tienen ese problema, pero al menos una mostrada en juicio lo tenía, lo cual basta legalmente.
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No se mencionó ninguna infracción 10(2) para iStock en v2.x ni para Getty en v1.x, coherente con la falta de evidencia: iStock no se vio en v2, Getty no apareció en v1. Tampoco para XL/v1.6 por ausencia total de casos.
En sus palabras, la sentencia resume: “Getty Images ha logrado demostrar la infracción según el art. 10(2) respecto a: (a) marcas iStock en outputs generados por usuarios de v1.x (DreamStudio/API)… y (b) marcas Getty Images en outputs generados por usuarios de v2.x… Esta conclusión se basa en el ejemplo de marca de agua en la imagen ‘First Japanese Temple Garden’ generada por el modelo v2.1”.
Por tanto, Stability AI fue hallada responsable de infracción de marca registrada bajo 10(2) en estos escenarios.
La jueza no necesitó citar instancias de confusión efectiva (no hubo testimonios de clientes confundidos, etc.), sino que aplicó la presunción a partir de lo evidente: la marca es notoria y su aparición indebida sugiere origen falso. Vale mencionar que Stability no argumentó alguna excepción o legitimidad (p. ej. uso descriptivo, o agotamiento, etc.), ya que claramente no aplicaban: la marca se usó como marca de agua, no para describir otra cosa, y no fue con consentimiento. Tampoco alegó “uso fuera del curso de comercio” para DreamStudio, reconociendo implícitamente que es una actividad comercial.
3.3. Infracción conforme al art. 10(3) TMA – Uso de marca de renombre con ventaja desleal o detrimento
Este apartado protege marcas famosas (con reputación en el Reino Unido) contra usos en cualquier sector que puedan diluir su carácter distintivo o empañar su imagen, o aprovecharse de su prestigio, sin causa legítima.
Getty ciertamente posee marcas de renombre: “Getty Images” es muy conocida en el ámbito fotográfico, con décadas de presencia global, y “iStock” también tiene buena cuota en microstock. Getty alegó que Stability, al generar imágenes con sus marcas, causaba dos tipos de perjuicio: (i) dilución o menoscabo del distintivo – la presencia aleatoria y deformada de la marca en imágenes (algunas de contenido inapropiado, potencialmente) podría erosionar la asociación exclusiva de Getty con su marca; y (ii) deslustre (tarnishment) – riesgo de que la marca apareciera junto a contenido objetable (violencia, pornografía, propaganda) generado por la IA, dañando la reputación de Getty por asociación indeseada. Además, sugería que Stability obtenía una ventaja injusta (free-riding), en cuanto que el modelo se beneficiaba del “aura” de la marca Getty al producir esas salidas, posiblemente haciendo a los resultados más llamativos o “auténticos” para usuarios que los compartieran (p. ej. alguien podría preferir un output con marca Getty para simular que es real).
Stability rebatió estas nociones enfatizando que el fenómeno era no deliberado y corregido en modelos recientes, mostrando falta de intención de aprovechar nada. En cuanto a detrimento, argumentaron que no había evidencia de que la marca Getty hubiera sufrido perjuicio alguno por estos casos esporádicos: no se demostró que consumidores vieran estas imágenes y pensaran peor de Getty. También alegaron “due cause” implícito: no había un intento de su parte de utilizar la marca, era un artefacto técnico más que un acto de branding parasitario.
Decisión 10(3): La jueza desestimó la reclamación bajo sección 10(3) TMA. En el sumario final: “La reclamación de Getty Images según el art. 10(3) TMA se desestima”. Esto indica que el tribunal no encontró probados los requisitos especiales de esta figura. Posibles razones deducibles del contexto:
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Si bien Getty Images es una marca renombrada, y la generación de marcas de agua fue sin autorización, la jueza probablemente concluyó que no se acreditó ni la ventaja injusta ni el detrimento de forma sustancial. La mera posibilidad teórica no bastó.
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Sobre ventaja desleal: No parecía que Stability hubiera obtenido un beneficio comercial aprovechándose del prestigio de Getty. No usaron el nombre Getty para promocionar su modelo; de hecho, que saliera la marca de agua era más un fallo que algo explotado publicitariamente. No hay indicios de clientes usando Stable Diffusion porque produce “imágenes Getty gratis” – al contrario, Stability trataba de evitarlo. Por tanto, no hay intento de free-riding ni beneficio tangible probado.
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Sobre detrimento a distintividad o reputación: Getty no presentó prueba de daño real. En juicio, Getty mencionó preocupaciones (por ejemplo, una directiva de marketing, David Stanley, testificó sus “preocupaciones por la confusión y daño a la reputación” causadas por Stable Diffusion). Sin embargo, esto fue especulativo. No hubo evidencia, por ejemplo, de clientes de Getty que, al ver outputs con la marca, decidieran no licenciar imágenes genuinas, o de confusión masiva en la industria. Además, Stability mostró que los outputs potencialmente más dañinos (violentos, de propaganda) no se presentaron con marcas de agua en los experimentos – Getty insinuó peligro de que la marca saliera sobre contenido ofensivo, pero admitió que sus experimentos ni siquiera produjeron ejemplos de imágenes violentas o de propaganda con marcas de agua. Sin ejemplos concretos, la jueza posiblemente consideró no cumplido el umbral de “detrimento”. También apuntó que en 10(3), a diferencia de 10(2), la confusión no es necesaria pero Getty debe probar o al menos persuadir del riesgo serio de daño futuro. Dado lo limitado y ya corregido del fenómeno (Stability eliminó en gran medida las marcas de agua en v2.x en adelante), no vio justificación para aplicar 10(3).
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También es posible que la jueza considerase que, en la medida en que ya se otorgaba a Getty un remedio bajo 10(1) y 10(2) para los usos demostrados, cualquier alivio adicional bajo 10(3) sería académico. 10(3) no conlleva necesariamente más indemnización o prohibición distinta cuando los mismos actos ya constituyen infracción por confusión. La sentencia sugiere que la reclamación 10(3) no añadió nada práctico: “no veo que la demanda bajo passing off añada nada a mis conclusiones [sobre marcas]”, y es posible que pensara lo mismo del 10(3) en contexto.
En conclusión, no se declaró infracción por dilución/tarnishment. Getty no obtuvo reconocimiento de un daño al prestigio de su marca más allá de la confusión tratada en 10(2). Esto significa que no prosperó la solicitud de Getty de medidas especiales por marca renombrada. (Por ejemplo, a veces 10(3) daría base para daños adicionales si se considerase la infracción “flagrante” a una marca famosa; aquí la jueza rechazó tal noción, señalando que la infracción hallada fue histórica y muy limitada, no una explotación continua de la marca de Getty.)
3.4. Acción de Passing off (falseamiento del origen en common law)
Getty también formuló una reclamación por passing off, la figura de common law que protege el fondo de comercio (goodwill) contra tergiversaciones que causan confusión en el público y daño comercial. Los elementos clásicos del passing off son: (1) Goodwill – que el demandante tenga reputación/goodwill asociado a un signo o “get-up”; (2) Misrepresentation – que el demandado haya hecho una representación falsa al público que hace creer que sus bienes/servicios provienen del demandante; (3) Damage – que eso haya causado perjuicio financiero o de reputación al demandante. En este caso, Getty tendría goodwill en su marca y en la procedencia de fotos de calidad; la supuesta misrepresentación sería que al ver imágenes con marca de agua, el público podría creer erróneamente que son fotos de Getty o vinculadas a Getty; el daño sería la dilución de su marca o la pérdida de ventas/licencias (si la gente obtiene “fotos Getty falsas” gratis, quizás no paguen por las reales).
Desarrollo en la sentencia: La jueza señaló que la doctrina aplicable fue recientemente explicada por el Tribunal de Apelación en el caso Lidl v. Tesco (2023). Arnold LJ allí reenumeró los requisitos (goodwill, misrepresentation, damage) y enfatizó algunas limitaciones, por ejemplo, la ya mencionada sobre confusión post-venta: en passing off, normalmente debe haber confusión en el momento de la transacción, salvo que el comprador adquiera el producto con la intención de engañar a terceros posteriormente (ejemplo típico: alguien compra imitaciones para revenderlas como originales). En nuestro caso, la “transacción” sería cuando un usuario genera la imagen con la marca de agua: ese usuario no está confundido – sabe que la genera con la IA, no cree estar comprando a Getty. Cualquier confusión sucedería después, a terceros que vean la imagen. Según la jurisprudencia, eso es insuficiente para passing off a menos que se cumpla la excepción (lo que no parece aplicable, ya que los usuarios de la IA no la usan con el propósito de engañar a otros, típicamente).
Getty, en el juicio, acabó reconociendo que su reclamación de passing off no aportaba nada sustancialmente distinto de la de marca registrada. De hecho, la demandante llegó a decir que el passing off “se sostiene o cae con la reclamación marcaria”, dependiendo de la misma evidencia. La jueza consideró que, tras sus conclusiones sobre marca, la acción de passing off no añadía ningún remedio adicional ni estaba demostrada independientemente. En la práctica, si ya se determinó que (en algunos casos) hubo confusión bajo la ley de marcas, el passing off podría considerarse duplicativo. Pero más importante, la jueza estaba escéptica de si passing off aplicaba a este hecho: apuntó que no se había evidenciado confusión en el momento relevante ni un daño concreto derivado de alguna falsa representación directa de Stability hacia el público consumidor.
Por estos motivos, la jueza decidió no pronunciarse de fondo sobre el passing off. En el fallo, indicó: “Por las razones que he explicado, he declinado abordar la alegación de passing off de Getty Images”. Es decir, descartó analizarlo. Esto equivale a una desestimación tácita de la acción, o al menos a considerarla supérflua dado el resultado marcario. La jueza incluso ofreció a las partes la oportunidad de presentar alegatos adicionales sobre passing off si discrepaban con esa omisión, pero ninguna lo impugnó seriamente. En resumen, la demanda de passing off no prosperó, esencialmente por redundante y por falta de prueba específica de misrepresentation separada de la infracción de marca.
Reflexión: Esto muestra que Getty incluyó passing off como alternativa en caso de alguna falla en la reclamación de marca (por ejemplo, si hubiera duda sobre si las marcas de agua cuentan como “uso de marca registrada”, passing off podía cubrir cualquier representación confusa al margen del registro). Sin embargo, dado que la jueza encontró infracción de marca en cierta medida, resolver passing off se volvió innecesario. Además, legalmente, la configuración de passing off era más débil: la confusión era indirecta y no en el momento de oferta/compra, por lo que posiblemente Getty no habría pasado el umbral del daño. La sentencia confirma que “no extiende su análisis al passing off” y en su conclusiones finales, como citado, declara que simplemente no aborda esa alegación.
4. Reclamaciones sobre Bases de datos y Licencias
Aunque estas cuestiones fueron en gran parte desplazadas del centro del litigio, la sentencia las menciona y resuelve algunos puntos importantes relativos a la protección de bases de datos y a la legitimación/propiedad de Getty sobre las obras vía licencias.
4.1. Reclamación de infracción de derechos sui generis de base de datos
La ley británica (derivada de la Directiva UE) reconoce un derecho sui generis de base de datos que protege a quien ha realizado una inversión sustancial en la obtención, verificación o presentación de los contenidos de una base de datos. Getty alegó inicialmente que su base de datos curada de imágenes (Getty Images Database) – un repositorio sofisticado con millones de fotos y metadatos organizados – estaba protegida por este derecho, y que la extracción masiva de imágenes por Stability (vía web scraping o usando el dataset LAION) constituía una infracción del derecho de “extracción y reutilización no autorizada de una parte sustancial” de dicha base. En otras palabras, Stability habría copiado una parte sustancial en cantidad y/o calidad de la base de datos de Getty al tomar un gran número de imágenes de ella para entrenar el modelo, sin licencia.
Desenlace procesal: Como mencionamos, Getty abandonó la reclamación de base de datos durante el proceso, una vez que quedó claro que no podría probar la extracción en territorio británico o que, en cualquier caso, estaba estrechamente ligada a la reclamación de entrenamiento/copyright ya retirada. La sentencia consigna que “dada su conexión inherente con la Training Claim y la Outputs Claim, la reclamación por derechos de base de datos ya no puede proseguirse”. Básicamente, Getty focalizó su litigio en las marcas y la infracción secundaria de copyright, dejando de lado la arista de base de datos. Esto puede deberse a varias razones:
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Jurisdicción y ley aplicable: El derecho de base de datos exige que el fabricante de la base tenga su sede en Reino Unido/UE (Getty lo cumple vía su filial europea), pero la infracción (extracción) puede realizarse en cualquier lugar. No obstante, si la extracción la hizo LAION o Stability desde servidores fuera de UK, aplicar la ley británica presentaba complicaciones similares a la del copyright.
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Prueba de la “parte sustancial”: Demostrar cuántas imágenes de Getty fueron extraídas en LAION era un ejercicio complejo y altamente disputado (como se vio con la prueba de Cameron). La jueza observó que cualquier intento de determinar el número de obras hubiera complicado innecesariamente el juicio cuando las reclamaciones principales ya se habían acotado. De hecho, Stability argumentó que “cualquier intento de hacer hallazgos sobre el número de obras con copyright involucraría cuestiones difíciles” y la jueza estuvo de acuerdo en que no era necesario para resolver lo pendiente.
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Redundancia con copyright: Muchas veces el derecho de base de datos se invoca cuando no hay infracción de copyright en los contenidos (p. ej. datos no protegidos). Aquí las imágenes sí tenían copyright, y Getty ya atacó bajo copyright (aunque no prosperó por lo territorial). Seguir con base de datos podría ser visto como duplicar esfuerzos sin mucho beneficio práctico.
Así, la High Court no entró a valorar en detalle si la base de datos de Getty era protegible o si su extracción por Stability fue sustancial. Por tanto, no hay un pronunciamiento de fondo sobre base de datos en esta sentencia – simplemente se registró su abandono.
No obstante, ciertas evidencias presentadas ilustran los argumentos latentes: Heather Cameron describió la inversión de Getty en compilar y mantener su base de datos (curación, catalogación, etc.), estableciendo la base para la subsistencia del derecho. Incluso se designó un “Second Claimant” (probablemente Getty Images International o UK) como la entidad con derecho de productor de base de datos, con un testigo (Tessa O’Neill) cuyo testimonio sobre ello quedó mayormente irrelevante tras el narrowing. Stability hubiera podido argumentar que la extracción no fue de una parte sustancial – dado que LAION tomó miles de millones de imágenes de múltiples fuentes, las de Getty quizá eran un porcentaje pequeño (aunque de alta calidad). Pero sin datos concretos evaluados, esto quedó en conjeturas.
En suma, Getty no obtuvo ninguna declaración judicial sobre infracción de base de datos. La sentencia, no obstante, sugiere que esta retirada fue lógica: la jueza en conclusiones menciona “dada la desestimación de la infracción secundaria y el abandono de las reclamaciones de Training y Outputs en el juicio, no hay base para daños adicionales ni planteamientos sobre número de obras”, dando a entender que también la de base de datos quedó fuera.
La implicación práctica es que Getty podría intentar esta reclamación en otra jurisdicción (posiblemente donde se hizo la extracción, si es Alemania contra LAION, o EEUU, etc.), pero en el Reino Unido este camino quedó cerrado en este caso. La jueza incluso anotó: “Getty Images podrá quizás sostener tal caso en la jurisdicción donde de hecho se entrenó el Modelo, pero no hay base para ese caso en esta jurisdicción”, refiriéndose tanto a daños adicionales como a posibles infracciones amplias.
4.2. Cuestiones de licencias y legitimación activa de Getty
Un aspecto fundamental de todo caso de infracción es que el demandante tenga el derecho a demandar sobre las obras o marcas en cuestión. En propiedad intelectual, Getty debía demostrar que era titular o licenciatario exclusivo de las obras alegadas, y titular de las marcas registradas. Las marcas no fueron polémica (Getty es el registrante). Pero en copyright, muchas fotos fueron tomadas por fotógrafos terceros; Getty actúa como distribuidor. Para demandar por infracción de copyright, la CDPA requiere que seas propietario del derecho de autor o un licenciatario exclusivo (art. 101A, 102). Getty incluyó como codemandantes a algunas filiales y fotógrafos (p. ej., la “Sixth Claimant” era la empresa de un fotógrafo que había otorgado licencia exclusiva a Getty), para cubrir todas las bases. Aún así, surgió la denominada “Licensing Issue”: ¿tenía Getty (First Claimant) licencias exclusivas válidas sobre todas las obras de muestra en cuestión y, de ser así, desde cuándo?
Stability puso en duda la exclusividad de ciertas licencias. Probablemente revisaron los contratos de contribución de fotógrafos con Getty y encontraron cláusulas que podían implicar que la licencia no era exclusiva en sentido estricto (por ejemplo, Getty comparte derechos con distribuidores o el fotógrafo se reservaba algún uso). Se aportaron contratos de muestra numerados (#2, #3, #10, etc.) como evidencia. La jueza analizó esos acuerdos bajo la definición legal de “exclusive licence” del art. 92 CDPA. De acuerdo con la CDPA, una licencia exclusiva es aquella otorgada a una persona, autorizándola a ejercer un derecho de autor específico con exclusión de todos los demás (incluyendo el propio dueño original). Además, un mismo derecho de autor puede tener múltiples licencias exclusivas siempre que no se solapen (p. ej., exclusivas por territorios o por medios), pero no se puede dar la misma exclusividad a dos partes a la vez.
Hallazgos de la jueza: Tras revisar los contratos aportados, concluyó que algunos no eran realmente exclusivos. En su conclusión (inciso ix-b), especificó qué Sample Licences no calificaban como exclusivas: los contratos #2, #3, #10, #11, #13, #30 y #32 no otorgan licencia exclusiva bajo el art. 92 CDPA. En cambio, otros (#17, #19, #34–38) sí eran licencias exclusivas válidas. Esta diferenciación sugiere que ciertos contratos de contribución permitían al fotógrafo o a “distribuidores” de Getty algunos derechos, impidiendo la exclusividad plena. Por ejemplo, la jueza menciona que Stability señaló la cláusula 4.7 de un acuerdo (#2) donde el contribuyente autorizaba a “Getty Images y Distribuidores… a emprender acciones legales”. Stability argumentó que si Distribuidores también pueden explotar/defender, entonces Getty no es único licenciatario. La jueza interpretó la definición de “Distribuidores” en esos contratos (que abarcaba cualquier empresa/persona con la que Getty contrate para distribuir contenido) y concluyó que eso no quita la exclusividad a Getty, sino que simplemente permite sub-licencias dentro de su red. Es decir, Getty seguía siendo la única entidad licenciada directamente por el autor para la explotación general; que pueda implicar a subdistribuidores no rompe la exclusividad, fue la lectura de la jueza. No obstante, algunos acuerdos quizá permitían al fotógrafo seguir usando sus fotos para autopromoción o tener múltiples agencias pre-2017 (antes de centralizar exclusividad). La evidencia mostró que Getty cambió sus contratos en 2017 para mayor exclusividad, pero los antiguos pueden no haberse actualizado.
La consecuencia fue que Getty no pudo demostrar título válido (propiedad o licencia exclusiva) sobre todas las obras reclamadas. En particular, la conclusión dice que “Getty Images no logró acreditar su título sobre las obras SOCI A3 y A4, pero sí estableció su título sobre A9, A10 y A11”. Es decir, para dos de las obras de muestra presentadas (A3 y A4), la documentación/licencia no convenció al tribunal de que Getty pudiera demandar sobre ellas. Quizá esos eran casos de licencias no exclusivas (o evidencias incompletas de transferencia). Para otras obras (A9, A10, A11 y presumiblemente las demás de muestra), Getty sí probó ser licenciatario exclusivo o titular. Cabe recalcar que A3 y A4 correspondían a ciertos fotógrafos cuyo contrato posiblemente era de los enumerados como no exclusivos. Dado que la infracción secundaria de copyright fue desestimada en general, este fallo sobre standing no cambió el resultado de responsabilidad, pero hubiera limitado incluso más las posibles reclamaciones de Getty si hubieran ganado.
Importancia de la Licensing Issue: Esto demuestra la atención del tribunal a la legitimación activa. Getty tuvo que exhibir los contratos de licencia (se aportaron en un anexo 3A al Statement of Case). Para simplificar, eligieron 11 obras de muestra, pero aun así algunos contratos no cumplían con exclusividad. La jueza afirmó principios legales: “Es posible tener pluralidad de licencias exclusivas sobre una obra; pero cada licencia exclusiva solo puede darse a una persona – no será exclusiva si se otorga a varias”. Y aplicó common sense contractual (citando Arnold v. Britton y Rainy Sky sobre interpretación con sentido comercial) para entender las cláusulas ambiguas a favor de mantener la intención de exclusividad donde plausible. Aun así, en varios contratos determinó falta de exclusividad.
Desde la perspectiva de la prueba, Getty aportó testimonio de Emma Varty (solicitor de Fieldfisher) explicando el proceso de enrolamiento de fotógrafos desde 2017 y los distintos tipos de contrato. También presentaron notificaciones bajo la Civil Evidence Act con los contratos relevantes. Stability examinó detalladamente esas cláusulas (de hecho, su abogada Ms. Bowhill hizo argumentos granulares contrato por contrato). La jueza dedicó una sección a resolver esas ambigüedades.
En definitiva, en cuanto a licencias: Getty tenía legitimación respecto de la mayoría de las obras de muestra (y por ende, en general, de su repertorio dado que muchos contratos recientes son exclusivos), pero no respecto a todas. Esto solo redujo ligeramente el universo de obras por las que podría reclamar. Por ejemplo, si la infracción secundaria hubiera prosperado, cualquier cálculo de daños tendría que excluir las obras A3 y A4 por falta de título. Dado que se desestimó la infracción, este resultado no afectó a la condena, pero sí a las costas y al record: Getty perdió en demostrar exclusividad en esos puntos.
Adicionalmente, la sentencia señala que puede haber varias licencias exclusivas en diferentes ámbitos para una obra – reconociendo la complejidad de la estructura Getty (varias filiales territoriales que licencian los mismos contenidos en distintas regiones, por ejemplo). En este caso, al tener múltiples demandantes (Getty US, Getty UK, fotógrafos), cubrieron los distintos aspectos: la “Second Claimant” podría haber sido una entidad británica para base de datos; la “Third Claimant” y “Fifth Claimant” eran subsidiarias que operan iStock, etc., lo que refleja cómo Getty estructuró el litigio para cubrir cada derecho. Finalmente, la conclusión enumeró qué licencias eran exclusivas o no, resolviendo formalmente la “Licensing Issue” levantada previamente.
5. Estrategia procesal de las partes e influencia en el resultado
El desenlace del caso estuvo muy marcado por las decisiones estratégicas tomadas tanto por Getty Images como por Stability AI a lo largo del litigio. Analizamos por separado la aproximación de cada parte:
5.1. Estrategia de Getty Images (demandantes)
Desde el inicio, Getty adoptó una estrategia agresiva y multifrontal, lanzando todas las reclamaciones posibles (copyright, base de datos, marcas, passing off, etc.) para atacar el uso de sus activos por la IA. Esto le permitía tener alternativas legales en caso de que alguna teoría fallara. Sin embargo, a medida que avanzó el procedimiento y surgieron hechos incontrovertibles (como el lugar de entrenamiento), Getty mostró flexibilidad para acotar el litigio a lo que consideró más fuerte. Las decisiones clave de Getty incluyeron:
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Foro y selección de legislación favorable: Getty optó por demandar en el Reino Unido (donde Stability AI tiene domicilio social) en lugar de, por ejemplo, EE. UU. Esto presumiblemente porque la ley británica (y europea) de copyright no tiene excepciones amplias para minería de datos comercial – a diferencia de EE. UU., donde Stability podría invocar fair use. En UK, usar imágenes sin permiso para un modelo es prima facie infracción. Este foro les era propicio en principio. No obstante, la desventaja resultó ser que el acto de entrenamiento ocurrió en Estados Unidos, escapando a la jurisdicción. Getty quizás no anticipó esa complicación territorial al presentar la demanda, pero supo adaptarse abandonando esa pretensión cuando vio que no prosperaría.
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Narrowing de reclamaciones antes del juicio: Reconociendo las debilidades jurídicas, Getty retiró voluntariamente la reclamación de infracción de copyright por el entrenamiento (Training Claim) y la de outputs, y también la de base de datos, antes de la vista final. Esta renuncia probablemente buscó simplificar el caso y enfocarlo en terrenos donde tenían evidencias concretas en UK (marcas en outputs, distribución del modelo) y evitar distraer al juez con debates territoriales o de cómputo de millones de imágenes. Fue una decisión táctica para no malgastar tiempo probatorio en un tema (entrenamiento fuera de UK) que tenían perdido. Esto les permitió centrar sus esfuerzos en demostrar las infracciones de marca, donde tenían ejemplos tangibles y la ley territorial no era obstáculo.
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Selección de obras y derechos representativos: Getty limitó el caso de copyright a 11 “Sample Works” y algunos “SOCI Works” en lugar de intentar litigar miles de fotos. Esto es un método típico para hacer manejable un caso complejo: se escoge un subconjunto de obras emblemáticas para debatir sobre ellas como muestra. Aunque al final la infracción de copyright no se decidió, esa selección ayudó a estructurar la evidencia (por ej. llamar a los fotógrafos de esas obras) y a resolver la cuestión de licencias exclusivas en un marco acotado.
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Presentación abundante de evidencia testimonial: Getty llevó 10 testigos de hecho al juicio, cubriendo todas las áreas: desde altos ejecutivos (Heather Cameron, David Stanley) para hablar de su negocio, marca y daños; personal técnico (Andrea Gagliano) para explicar la investigación interna sobre Stable Diffusion y su propio modelo GAI; fotógrafos/autores para probar subsistencia de copyright y narrar su esfuerzo creativo; y incluso su abogada Emma Varty como testigo para detallar los experimentos realizados y las licencias. Esta amplitud reflejó una estrategia de “dejar nada sin cubrir” – querían que la corte viera tanto el panorama general (impacto a la industria creativa) como los detalles técnicos y contractuales. La jueza comentó que todos los testigos de Getty parecieron honestos y cooperativos, aunque mucha de su evidencia luego resultó no relevante tras el narrowing. Por ejemplo, Cameron realizó un extenso análisis de cuántas obras de Getty estaban en LAION, esperando usar eso para base de datos o daños; al caerse esas reclamaciones, esa parte quedó en segundo plano. Aun así, presentar tal evidencia pudo tener un efecto psicológico: mostrar la escala del aparente abuso. Igualmente, los testimonios de fotógrafos dieron un componente humano (los creadores individuales cuyos trabajos fueron usados) que puede generar empatía del tribunal, aunque legalmente no era imprescindible su testimonio para probar infracción (sus licencias ya hablaban por sí mismas). En definitiva, Getty sobrecargó intencionalmente el caso de pruebas para resaltar la seriedad de sus quejas.
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Uso de experimentos y peritos para corroborar infracciones: Getty encargó a su equipo y al Prof. Farid la realización de experimentos controlados para documentar las marcas de agua generadas por Stable Diffusion. Esta fue una jugada esencial: sin esos experimentos, habrían dependido solo de anécdotas de Internet. Prepararon un “Notice of Experiments” simultáneo con la defensa, lo cual es inusual pero necesario en casos técnicos – ambas partes acuerdan informar de cualquier experimento que harán. Farid generó miles de imágenes bajo diversas condiciones (prompts calcados de pies de foto de Getty, prompts aleatorios, etc.). Aunque Stability criticó que eran situaciones “artificiales”, esos datos proporcionaron la evidencia contundente que Getty necesitaba para las marcas: demostraron al menos un puñado de ejemplos claros de la marca en outputs. Sin esta prueba empírica, Getty no habría podido sostener que “normal use” produce esos resultados. Fue un acierto invertir recursos en esto. También es notable que no se conformaron con los ejemplos de terceros en redes, sino que los replicaron bajo observación, dándoles más peso probatorio.
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Énfasis en el daño reputacional e intereses creativos: Estratégicamente, Getty enmarcó el caso como de gran importancia pública – la necesidad de proteger a la industria creativa frente a la IA. Negaron que su demanda fuese contra la innovación en IA en general, posicionándola como una demanda justa para que los innovadores respeten los derechos de los creadores. Este posicionamiento buscaba influir en la percepción de la jueza: Getty no quería ser vista como enemigo del progreso, sino como guardián de la compensación justa. Asimismo, Getty reclamó “additional damages” (daños adicionales) por infracciones flagrantes, argumentando que Stability había infringido “múltiples derechos de PI de forma descarada y a gran escala”. Aunque esa solicitud finalmente no prosperó (la jueza dijo que no se comprobó infracción generalizada para justificar daños agravados), su mera petición muestra la postura agresiva de Getty – pintar a Stability como infractor intencional y pedir un castigo ejemplar. En suma, Getty buscó narrar una historia de aprovechamiento deliberado de sus activos por Stability sin licencia, para predisponer al tribunal a su favor.
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Adaptación durante el juicio: Cuando Stability no llamó a ciertos testigos (Mostaque, Vencu), Getty pidió que se infiriese negativamente (como que esconderían algo). Aunque la jueza no lo concedió, Getty mostró proactividad en explotar cualquier debilidad del oponente. Igualmente, cuando la jueza insinuó que passing off quizá era innecesario, Getty cedió en insistir, para no diluir sus puntos fuertes. Esa flexibilidad táctica (saber cuándo no alargar peleas perdidas) les evitó perder tiempo.
En términos de influencia: la estrategia de Getty fue exitosa en cuanto a la reclamación marcaria parcial, pues probaron efectivamente algunas infracciones. Sin sus experimentos e intensa recolección de evidencia, tal vez la jueza habría dudado de la realidad del problema de marcas de agua (Stability lo calificaba de marginal). También, la narrativa del perjuicio a fotógrafos y la seriedad con la que Getty se tomó el caso pudo influir en que la jueza, aun desestimando gran parte, reconociera la validez de proteger las marcas. No obstante, se puede decir que Getty sobreestimó la viabilidad de la infracción de copyright: planearon un caso enorme internacional, pero la jurisdicción y la naturaleza técnica del modelo se lo impidieron. Eso los forzó a retroceder en la parte más sustancial (copyright), limitándose a ganar en lo de marca (un mal menor para Stability). Aun así, estratégicamente es comprensible: Getty lanzó una red amplia sabiendo que alguna teoría podría no cuajar. Finalmente, su insistencia en la marca de agua –un aspecto visible y fácil de entender– les dio una pequeña victoria legal y reivindicación moral (Stability infringió, aunque limitadamente).
5.2. Estrategia de Stability AI (demandada)
Stability AI enfrentó el litigio con el objetivo de reducir su exposición y defender la legalidad de su innovador modelo sin crear un precedente adverso amplio. Su estrategia combinó cuestionar la base legal de las reclamaciones de Getty, con minimizar los hechos perjudiciales y mostrar buena fe en mitigar problemas. Algunas tácticas clave fueron:
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Cuestionamiento jurídico previo (intento de strike-out/summary judgment): Stability, antes del juicio, buscó seguramente frenar las reclamaciones más novedosas. La sentencia menciona que hubo una solicitud de summary judgment resuelta en 2023, donde se debatió la interpretación de “article” en la CDPA. Aunque el tribunal no decidió entonces, esto muestra que Stability proactivamente trató de descarrilar la infracción secundaria temprano argumentando que la teoría de Getty era legalmente inválida. Si hubieran ganado esa moción, la parte de copyright se habría terminado prematuramente. No lo lograron entonces (la jueza pospuso decidirlo), pero sirvió para afinar sus argumentos legales para el juicio.
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Enfatizar la territorialidad: Un triunfo estratégico de Stability fue establecer claramente que el entrenamiento ocurrió fuera de UK. Esto llevó a Getty a abandonar la claim de copyright primaria. Stability proporcionó evidencia (quizá por testigos o documentos) de que la computación de entrenamiento se hizo en EE. UU. o en la nube fuera del control del equipo británico, sacando del tablero la mayor amenaza (infracción directa masiva de copyright). Así, acotó el caso a cuestiones en las que se sentían más cómodos (marcas, etc.).
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Distanciamiento de la versión 1.x del modelo: Stability argumentó que la publicación inicial de Stable Diffusion v1 en agosto 2022 no fue realizada por ellos directamente sino por el grupo académico CompVis. De hecho, v1.4 fue liberado por LMU Múnich (aunque financiado por Stability). Esto fue utilizado para negar responsabilidad en cualquier infracción (copyright o marcas) relacionada a esa versión “open source”. Sostuvieron que no pueden ser responsables por actos en GitHub/Hugging Face de terceros. La jueza aceptó esto en su conclusión (Stability no es responsable por v1.x liberado vía CompVis). Estratégicamente, esto le ahorró a Stability posibles hallazgos de infracción secundaria por la importación/distribución de v1 (que quedó fuera de su control oficial) y limitó la infracción de marca en v1 solo a las instancias donde ellos mismos operaban el servicio (DreamStudio/API). A efectos prácticos, Stability compartió el modelo v1 libremente para que la comunidad lo use, pero legalmente pudo argumentar que la publicación inicial no fue “ellos”. Es una sutilidad, pero les funcionó parcialmente (no podían negar que DreamStudio usó v1.x durante un tiempo, de ahí sí se derivó infracción, pero al menos se desligaron de la puesta en circulación original).
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Minimizar y corregir las incidencias de marcas de agua: Stability tomó la postura de que las marcas de agua generadas eran un problema menor y ya atajado. Mostraron que para v2 pusieron filtros anti-watermark en los datos de entrenamiento (reduciendo drásticamente la ocurrencia), y que en v3/XL casi desapareció. También recalcaron que no hubo ni un caso reportado de usuario británico confundido o afectado – la cuestión era principalmente teórica. Esta estrategia de “restarle importancia” persuadió a la jueza de ver el asunto marcario como historic and extremely limited in scope (histórico y de alcance extremadamente limitado). De hecho, aunque Getty ganó en marca, la jueza minimizó ese logro señalando que no se demostró que fuera algo extendido más allá de v2.0 (lanzado en 2022). Stability logró así que, incluso perdiendo en principio en marca, las implicaciones fueran pequeñas: prácticamente, no generaron watermarks problemáticos después de 2023, por lo que cualquier remedio es casi simbólico.
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No alegar formalmente de minimis pero insinuarlo: Si bien Stability no presentó de minimis como defensa formal (lo cual les impidió técnicamente desechar la infracción de marca por trivial), sí lo introdujo en la narrativa (“incidencia insignificante”). Esto pudo influir en la reticencia de la jueza a otorgar daños adicionales a Getty. Efectivamente, ella notó que no había base para daños adicionales porque no se probó infracción generalizada ni continuada. Esto refleja la aceptación de que fue un fenómeno puntual. Estrategia: sin negar los hechos (admitieron que podría pasar), los encapsularon como anecdóticos.
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Defensa sólida en la cuestión técnica (infracción secundaria): Stability montó una fuerte defensa jurídica contra la teoría de “modelo = copia infractora”. Aquí su estrategia fue pedagógica: a través de su experto Prof. Brox y sus testigos técnicos, educaron a la jueza sobre cómo funciona realmente el modelo y qué almacena (o más bien, qué no almacena). Hicieron hincapié en la ciencia – que los pesos del modelo no son las imágenes, que tras entrenar “nunca tuvo la más mínima familiaridad con una obra UK”. Esta insistencia en hechos científicos fue crucial para convencer al tribunal de que aplicar la ley de copias a un modelo sería forzar el concepto. La experta de Getty (Gagliano) incluso apoyó puntos como que el modelo no contiene las imágenes, solo las analizó. Al final, la jueza adoptó la visión de Stability – intangible puede ser artículo, pero no hay copia reproducida dentro del modelo. La estrategia de Stability de centrar el debate legal en si se reproducía la obra les ganó este punto. Además, llevaron 9 testigos de hecho (científicos de su equipo) para explicar distintas etapas: desde dataset (Cedric Wagrez), investigación (Bakshandaeva, Konstantinov de DeepFloyd), fine-tuning (Niedworok), inference (Kate Hodesdon), IT infra (Cebatoriunas), etc.. Esto pintó un cuadro de que Stable Diffusion es fruto de un trabajo tecnológico complejo y no de un simple copy-paste. La jueza quedó impresionada favorablemente por la franqueza técnica de Prof. Brox y, aunque criticó a un testigo (Konstantinov) por poca espontaneidad, en general vio honestidad en todos. Stability logró así educar sin alienar: no hubo evidencias de mala fe en su desarrollo, más bien mostraron su seriedad técnica.
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Decisiones sobre testigos clave: Stability decidió no llamar a su CEO, Emad Mostaque, ni a su CTO, Tom Mason, ni al ingeniero Richard Vencu a testificar. Esto fue deliberado: sabían que Getty querría interrogar a Mostaque sobre declaraciones públicas (que pudo haber hecho diciendo que entrenó con todo internet sabiendo de Getty) o a Mason sobre decisiones gerenciales, lo que quizás generaría admisiones dañinas. Su ausencia limitó la munición de Getty. En particular, Richard Vencu tenía declaraciones escritas sobre la infraestructura de entrenamiento, pero Stability optó por excluirlo a última hora, presentando una carta explicando sus motivos (Getty había abandonado la “Final Training Claim” ligada a su testimonio, y temían que Getty lo interrogara sobre un asunto delicado de LAION/CSAM que surgió tangencialmente). Esto evitó un posible “sideshow” en el juicio y protegió a Vencu (que no era empleado ya). La jueza aceptó la explicación y, aunque Getty pidió inferencias negativas, ella no las hizo porque Getty tampoco demostró qué habría aportado ese testimonio. En síntesis, Stability controló los riesgos: solo llevó testigos que sumarían (técnicos que explicarían o financieros sobre descargas) y excluyó a aquellos cuya aportación podría generar más calor que luz o exponer flancos.
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Postura conciliadora en lo obvio: Stability no disputó cosas difíciles de negar. Por ejemplo, no negó que Getty tiene derechos o que sus marcas son famosas. Tampoco sostuvo que es legítimo usar obras ajenas sin permiso – su defensa no fue “lo hicimos pero está bien”, sino “no se aplican las normas así a nuestro caso”. Esto les permitió mostrarse razonables ante la jueza. Incluso en el juicio, su abogado no criticó personalmente a la abogada de Getty (Ms. Varty) por los experimentos – reconoció su profesionalidad aunque atacó el método. Estos gestos generaron buena impresión (la jueza lo señaló positivamente). Stability proyectó la imagen de una empresa innovadora pero responsable, que incluso había mejorado su modelo para evitar problemas (lo cual es cierto: filtrar watermarks, etc., demuestra que no buscaban aprovechar la marca Getty, más bien la eliminaron al notarlo). Esta narrativa de “ya lo solucionamos” ayudó a que cualquier medida del tribunal no sea severa.
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Contención en la contrademanda pública: Aunque extrajudicialmente Emad Mostaque a veces afirmó creer que esto era fair use (EE. UU.), en la corte Stability no argumentó excepciones drásticas como que su uso era fair dealing o cobijado por una hipotética excepción de minería de datos (en UK hay una excepción de TDM pero solo para fines no comerciales). Probablemente sabían que no aplicaba porque era con fin comercial. Así que su defensa se centró en ámbitos más ganadores (territorio, definición de copia, uso de marca). Al no alegar defensas débiles, conservaron credibilidad.
Efecto en resultado: la estrategia de Stability fue bastante exitosa. Lograron que la principal amenaza (infracción masiva de copyright) se evaporara, persuadieron al tribunal de no considerar el modelo como copia ilícita, limitaron el alcance temporal y fáctico de cualquier infracción de marca a casos del pasado, y evitaron condenas por passing off o dilución. Si bien técnicamente perdieron en ciertos puntos de marca, lo hicieron en la porción más inofensiva: la jueza dejó claro que las infracciones de marca detectadas fueron históricas (no ocurren en modelos actuales) y muy limitadas. Esto prácticamente les ahorra consecuencias severas: es probable que en medidas posteriores, Getty solo obtenga tal vez una orden declaratoria y costes en proporción a su éxito parcial. De hecho, Stability puede clamar victoria moral en que la corte no los declaró culpables de robar propiedad intelectual creativa – solo de no evitar que su modelo replicara un logo en contadas ocasiones.
En conclusión, Stability AI consiguió encuadrar el caso como una preocupación menor corregida, aislando cualquier hallazgo adverso. Sus movimientos procesales (no ofrecer ciertos testigos, centrar puntos técnicos) mitigaron riesgos. La jueza reconoció que ambas industrias (creativa y AI) tienen intereses legítimos y que este caso debe equilibrarlos. Al final, la balanza se inclinó a que, en UK, Getty no podía frenar el desarrollo de modelos generativos con copyright, solo pudo objetar con éxito un aspecto acotado (marcas). Esto refleja en parte la estrategia defensiva efectiva de Stability, que evitó un precedente draconiano contra los modelos IA en general.
7. Más sobre mí como Abogado Especializado en Propiedad Intelectual
Defiendo casos y clientes en todas las provincias de España. Estoy colegiado en las Islas Baleares.
Experto en defensa de derechos de autores, empresas creativas y negocios digitales en internet, marketplaces y redes sociales.
Entrevistas y colaboraciones: RTVE 24h, La Sexta (Equipo de Investigación), entre otros medios.
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